Respondo a tus pasos en la mañana...
con el aroma fresco de las rosas,
que en el aire suave hoy me acompañan.
En cada gesto tuyo habita la gentileza,
un cariño total que calma mis días
y viste las horas de serenidad y belleza.
No busco lejanas ni extrañas promesas...
en la rutina diaria encuentro la paz,
mirando tu andar con sincera nobleza.
El néctar más puro de nuestro panal
abunda sereno entre la simpatía,
guardando la gracia de un amor leal.
Eres la razón de ser de esta calma,
la luz cotidiana que enciendes despacio,
trayendo reposo y frescura a mi alma.
Admiro en silencio tu hermosa presencia...
suavidad de manos, elegancia en el trato,
la dicha sencilla de tu propia esencia.
Guardada queda esa flor que tomaste,
pues aquí en mis días te pienso sereno,
con el mismo amor con el que me buscaste.
Mujer elegante, aromática y bella...
un humilde caballero te entrega el corazón,
frente al gran tiempo y la inmensidad que nos rodea.
RIVAS JOSE
Barinas Venezuela
14-09-2026.