Mi madrugada

Karen García Zambrano

Me vistió de dulzura su voz
y me rozó con el rocío de su aliento.
Aunque su piel hoy me resulte lejana,
su canto inundó mis oídos de cipreses y manantiales.
Acarició la ternura y ese hilo invisible
que rompe las cuerdas de la cordura.
Fui su noche, fui su estrella y su luna;
una llamada entre el canto de los grillos
despertó nuestra bendita locura,
esa que eriza la piel y enciende el alma.
Y ahora, nos habita la añoranza...
Saberse amada y consentida no tiene comparación.
Ya el tiempo no devora cartas de papel;
ahora, basta un mensaje tuyo en mi pantalla
para encender la ilusión
y derretir mi alma en un segundo.
  • Autor: Karencita (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 14 de septiembre de 2026 a las 09:52
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


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