AVISO DE AUSENCIA DE Franjablanca
Con los fragmentos de esperas
en la dársena del puerto,
fabrico un barco sin velas
y floto haciéndome el muerto.
Con los trozos de botella,
después de la botadura,
hago un puzle de las huellas
que dejó el tiempo que dura.
Con los rescoldos del fuego
que va dejando mi ausencia,
hago cubitos de hielo
(en justa correspondencia).
Con la brisa que me toca
cuando ya no estoy al mando,
oigo decir en tu boca:
las letras se van volando.
Con los fragmentos de esperas
en la dársena del puerto,
fabrico un barco sin velas
y floto haciéndome el muerto.
Con los trozos de botella,
después de la botadura,
hago un puzle de las huellas
que dejó el tiempo que dura.
Con los rescoldos del fuego
que va dejando mi ausencia,
hago cubitos de hielo
(en justa correspondencia).
Con la brisa que me toca
cuando ya no estoy al mando,
oigo decir en tu boca:
las letras se van volando.
¿Sabéis si el Juicio Final
será de día o de noche?
Lo digo por madrugar
y echar gasolina al coche.
Luego, subiré al velero
sin sextante, a la deriva.
Prefiero un final sincero,
que la muerte me lo diga
y mi último verso escriba
que te quise y que te espero.
Porque pienso ir muy lejos,
donde los mapas no lleguen
y mis ojos se hagan viejos
hasta que ciegos se queden.
Allí donde no haya espacio
entre una ola y la orilla
y el tiempo pase despacio
al girar la manecilla.
Quiero la brisa en las sienes,
malgastar mis energías;
un alzamiento de bienes
al oro de los mesías,
derrochar cada segundo
quemándome a pleno sol
y respirar muy profundo
sin permiso en el control
de la frontera del mundo.
-
Autor:
Franjablanca (
Offline) - Publicado: 14 de septiembre de 2026 a las 09:32
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2
- Usuarios favoritos de este poema: JUSTO ALDÚ

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