¿Sabéis si el Juicio Final
será de día o de noche?
Lo digo por madrugar
y echar gasolina al coche.
Luego, subiré al velero
sin sextante, a la deriva.
Prefiero un final sincero,
que la muerte me lo diga
y mi último verso escriba
que te quise y que te espero.
Porque pienso ir muy lejos,
donde los mapas no lleguen
y mis ojos se hagan viejos
hasta que ciegos se queden.
Allí donde no haya espacio
entre una ola y la orilla
y el tiempo pase despacio
al girar la manecilla.
Quiero la brisa en las sienes,
malgastar mis energías;
un alzamiento de bienes
al oro de los mesías,
derrochar cada segundo
quemándome a pleno sol
y respirar muy profundo
sin permiso en el control
de la frontera del mundo.