Esa inefable locura
me ha nublado la razón
sometiendo al corazón
a la más lenta tortura.
Es la dulce y fiel condena
de pensarte a cada hora,
cual la luz que me devora
y de dicha me encadena.
Ni un solo instante del día
puedo dejar de pensarte.
Mi dicha solo es amarte,
rendido a tu fantasía.
No hay pensamiento que frene
esta corriente encendida,
que la razón de mi vida
solo en tu amor se sostiene.
Y si me rindo a la suerte
de este querer desmedido,
bendigo el haber nacido
solo si es para quererte.
Classman
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Autor:
Classman (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 14 de septiembre de 2026 a las 06:33
- Categoría: Amor
- Lecturas: 36
- Usuarios favoritos de este poema: Francisco Javier G. Aguado 😉, Lualpri, Mauro Enrique Lopez Z., JordiCris ✍️, noasubin, Antonio Pais, alicia perez hernandez, Rafael Escobar, Sheilo Sanz, LA MECHE Y WCELOGAN 🔛, Salvador Santoyo Sánchez, benchy43, Jaime Correa, Lucía Gómez, Llaneza, Mirta C. Sly, Mª Pilar Luna Calvo, El Hombre de la Rosa, El desalmado, Osler Detourniel, LuJITar

Offline)
Comentarios3
Excelente! 👍🏻👏🏻👏🏻
Un abrazo, amigo Classman!
Gracias Luis, un cordial saludo.
¡Uy,! Hoy hemos disparado al mismo numen con diferente musa... (...) Es la dulce y fiel condena / de pensarte a cada hora, / cual la luz que me devora /
y de dicha me encadena
He leído el tuyo, hermoso homenaje a tu esposa. Saludos
Gracias, no menos que tuyo. Un abrezo
Preciado y bello tu genial forma de escribir tus hermosos poemas estimado poeta y fiel amigo Classman
Saludos españoles de Críspulo
El Hombre de la Rosa
Gracias Críspulo, saludos para Cantabria y para ti especialmente.
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