Lo que tú y yo sembramos
Por cierto si hubo amor, lo sembré, pero sembraste malas hierbas, y ahora,
ya no existe.
fue desigual siempre el trato, yo daba uno mientras tú dabas ceros
¿Quien sumaba entonces?
y entre tanta desigualdad, me dije a mi mismo, no más rendirme a la reina de naipes,
el amor lo sufre todo, pero no le rinde cuentas a la injusticia, así que me voy con mi cursilería,
tal vez un par de tequilas con baile, terminen en un motelito junto a alguien, amor en un rinconcito de la parda ciudad.
mis versos pueden ser menos florales si quiero, decir por ejemplo:
hay leopardos rendidos a tus pies que yo estoy dispuesto a domar. ¿Que cursi?
el amor nunca fue una fuerza tan salvaje, solo es y se impone, domesticarlo
es querer ser dios.
Por eso te digo, tratarás con el carácter de alguien más, pero nunca entenderás
la naturaleza del amor;
porque a este solo podemos servirle, y no tenerlo como gema en nuestros cetros.
Tu me quisiste como trofeo, me exhibes como pieza de burla,
pero el amor que te presté es soberano y burlarse del amor es siempre muestra
de que quien lo hace, tiene el vacio de su ausencia.
¿No me crees? te lo demuestro.
Sembré amor; tú: tus risas sarcásticas. Y ahora el que cosecha se lleva lo que sembró.
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Autor:
Voz (
Online) - Publicado: 13 de septiembre de 2026 a las 00:38
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
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