Voz

Lo que tú y yo sembramos

Lo que tú y yo sembramos

Por cierto si hubo amor, lo sembré, pero sembraste malas hierbas, y ahora,
ya no existe.

fue desigual siempre el trato, yo daba uno mientras tú dabas ceros
¿Quien sumaba entonces?

y entre tanta desigualdad, me dije a mi mismo, no más rendirme a la reina de naipes,

el amor lo sufre todo, pero no le rinde cuentas a la injusticia, así que me voy con mi cursilería,

tal vez un par de tequilas con baile, terminen en un motelito junto a alguien, amor en un rinconcito de la parda ciudad.

mis versos pueden ser menos florales si quiero, decir por ejemplo:
hay leopardos rendidos a tus pies que yo estoy dispuesto a domar. ¿Que cursi?
el amor nunca fue una fuerza tan salvaje, solo es y se impone, domesticarlo
es querer ser dios.

Por eso te digo, tratarás con el carácter de alguien más, pero nunca entenderás
la naturaleza del amor;
porque a este solo podemos servirle, y no tenerlo como gema en nuestros cetros.

Tu me quisiste como trofeo, me exhibes como pieza de burla,
pero el amor que te presté es soberano y burlarse del amor es siempre muestra
de que quien lo hace, tiene el vacio de su ausencia.

¿No me crees? te lo demuestro.

Sembré amor; tú: tus risas sarcásticas. Y ahora el que cosecha se lleva lo que sembró.