Persigo los versos
pero se me escapan,
busco las palabras
y no me dicen nada,
pero ¡ay, tu sonrisa!
Esa sí me atrapa.
El poeta ha muerto
y con él, su alma
de un golpe certero
que dio tu mirada.
No me queda tinta,
se agota mi calma
y solo el silencio
golpea y me asalta.
La pluma se rinde,
mi voz se desmaya
vencida ante el brillo
de tu luz dorada.
Ya no busco rimas
ni frases de gala,
prefiero perderme
en tu paz callada.
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Autor:
El desalmado (
Offline) - Publicado: 12 de septiembre de 2026 a las 07:21
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
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