Viejo sendero pedregoso,
me gritas en lenguas desconocidas,
pero tu voz raspa añoranza
en mis oídos desafinados.
Son harpías con disfraz de ángel
que susurran versos prohibidos;
su locura parece gloria
y tus avisos caen al olvido.
Beso el suelo de nuevo
y sabe a un pedazo de mí,
al aire de un suspiro huérfano,
a un salón frío y deshecho
Pero la arena ya es amiga
y el espíritu imperecedero
solo ha de elevar la vista al cielo
y recordar de dónde vino.
-
Autor:
R.Jurado (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 11 de septiembre de 2026 a las 16:41
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.