Riverajurado19

DESTINO

Viejo sendero pedregoso,

me gritas en lenguas desconocidas,

pero tu voz raspa añoranza

en mis oídos desafinados.

 

Son harpías con disfraz de ángel

que susurran versos prohibidos;

su locura parece gloria

y tus avisos caen al olvido.

 

Beso el suelo de nuevo

y sabe a un pedazo de mí,

al aire de un suspiro huérfano,

a un salón frío y deshecho.

 

Pero la arena ya es amiga

y el espíritu imperecedero

solo ha de elevar la vista al cielo

y recordar de dónde vino.