Al cedro de San Juan de la Cruz

Juan Iscar

Rodéale un viento suave
de laureles perfumado.
Los sentidos del poeta
son por la Gracia tocados.
Recostándose en el cedro,
anhela vivir colmado
por la llama de amor viva
que de amor le ha inflamado.
Las virtudes teologales
del camino han arrojado
imaginarias pasiones
que el ego torpe ha sembrado.
Hacia el jardín interior
Juan de la Cruz ha mirado.
De jacintos y azucenas
dulces esencias brotaron;
sus delicadas fragancias
al alma noble ganaron.
Del vergel en su espesura
un árbol de amor ha brotado
con un exquisito fruto 
en pan y vino mudado.
Con las ramas extendidas
a Juan y al mundo ha llamado
para mostrarles el gozo
de ser por Él abrazados
transmitiendo la emoción
del cordero traspasado
de dolor y soledad. 
Lo oscuro se ha sepultado
con la presencia del Sol.
En este lugar, ha quedado
un gran remanso de paz
recuerdo de aquel regalo.
Comentarios +

Comentarios3

  • Gabriel Aranda

    Cuánta riqueza histórica alberga en su tronco y en sus ramas
    árbol vivo de milagro.
    Tu POESÍA un encanto.
    Gracias POETA.

    • Juan Iscar

      Y tanto pues tiene cerca de 500 años. Por arriba está un tanto desmochado. Gracias por tu amabilidad.

      • Gabriel Aranda

        Un abrazo

      • Salvador Santoyo Sánchez

        Bien dicho.
        Cuanta historia encierra ese árbol

        Saludos poeta Juan Iscar

      • El desalmado

        Precioso poema. El cedro como inspirador de poesía mística y encuentro con lo divino. Gracias por compartirlo.
        Un abrazo.

        • Juan Iscar

          Bien vivo está el que vive con alma y tiene sus raíces en la poesía. Gracias. Un saludo.



        Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.