La terquedad del oficio

Antonio Portillo



 

​Sabes bien que el oficio no es el canto,

sino volver al hueso y raspar lento:

despojar a la frase de su engaño

y sostener la herida sin espanto.

​No nace de la luz este desvelo,

sino de una fractura que nos fuerza

a perseguir la voz que no se oculta

tras consuelos postizos ni artificios.

​Tachar es la exigencia de la mano:

podar hasta que el verso, a la intemperie,

no disfrace de brillo lo callado

ni venda como eterno lo que muere.

​Hermano del insomnio y de la espina,

sabemos la condena compartida:

no salvaremos nada de la vida,

pero mirar de frente la ilumina.

​Tras el hondo naufragio, el verbo rendido

entrega a la orilla su marea;

bastará con que una sombra nos crea

y deje en nuestro hueso su latido.

Antonio Portillo Spínola ©

  • Autor: Spinoport (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 11 de septiembre de 2026 a las 04:38
  • Comentario del autor sobre el poema: En este poema entiendo la poesía no como un canto espontáneo ni como un momento de inspiración, sino como un oficio terco y exigente. Escribir consiste en regresar una y otra vez a la palabra, raspar sus adornos, descubrir sus engaños y dejar el verso expuesto, sin brillos que oculten aquello que verdaderamente duele. La tachadura representa esa búsqueda de honestidad. Podar un poema no significa empobrecerlo, sino quitarle cuanto le impide decir su verdad. La escritura nace muchas veces de una fractura, del insomnio o de una herida que nos obliga a buscar una voz incapaz de conformarse con consuelos falsos. También reconozco que la poesía no puede salvar del tiempo aquello que está destinado a desaparecer. Sin embargo, puede ayudarnos a mirar la vida de frente y, al hacerlo, iluminarla. Después del naufragio, la palabra llega a la orilla despojada y rendida. No necesito que esa palabra salve el mundo. Me basta con que alcance a una sola persona, con que alguna sombra se reconozca en ella y deje su latido en aquello que he escrito. Esa pequeña comunicación entre quien escribe y quien lee es la verdadera recompensa y también la terquedad de este oficio.
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


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