Silencio

Emmanuel Carrillo González


AVISO DE AUSENCIA DE Emmanuel Carrillo González
Me presento a usted.

Soy pintautor de literatura,
capturo el aroma de la vida,
coloreo las invisibles llanuras
y en un viaje sin prisa,
me presento.

Soy traductor de fragancias,
tengo un par de ojos y oídos aduaneros,
que filtran profundas esencias,
para que usted vea.

Soy poeta de experiencias y amores,
testigo de congelados soles
y alegres nevazones.
Escribo con el corazón sonriendo,
la vida,
en el tiempo.

Bienvenido seas,
al rincón de un joven poeta.
Chileno y tejedor de versos,
que apenas comienza.

Le invito cordialmente a usted,
revelar en mi poesía,
los sonetos del tiempo al caminar,
a través de mi mirar.

© 2026 — Emmanuel Carrillo González. Todos los derechos reservados.

Son las una, las tres, las cinco de la mañana,
el peso de tu mirada
solo pensar me araña,
rasguña mi voz
y despierta una cólera desenfrenada.

En ti veo mi reliquia más dorada
y ahora, con las manos heladas,
ruego al cielo,
miro tu cara,
desearía ya no estar mañana.

No encuentro mi voz.
Se perdió.
En ríos y mares de mi llanto.
Quiero que escuches lo último de mí
no es para despedirme,
es mi último desencanto.

Quiero tu compañía y no la siento,
tu sombra es lo único que tengo,
antes de que la vida avanzara
y borrara todo eso
que pocas veces recuerdo.

Es mi última revelación
y no la deseo.
Mas ruego por piedad
el dolor es lo único que tengo,
y no es por exagerar,
pero tu voz
podría ser mi único remedio.

Sé que todo puede avanzar
y el reloj es un maestro.
Son las una, las tres, las cinco de la mañana.
Es otra velada,
con las lágrimas en mis palmas.
Desisto de pensar
ahora solo queda esperar.
A tus promesas
Les ruego piedad.



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