Cuatro brujas

Tomi R

No confío en su falso acercamiento,

la maldad atraviesa sus fingidas miradas, 

su enemistad perversa aguarda y espera

que baje la guardia para atacar mi trinchera. 

 

La indiferencia que ahora me cubre 

se convirtió en mi mejor aliada,

la tranquilidad y serenidad me habitan,

sonrisa y dicha mi cuerpo exhala.

 

Ellas intentan atacar de nuevo 

con las mismas armas que un día me hirieron,

con las mismas sucias y viles patrañas 

de las que son capaces sus ruines cerebros. 

 

De mi cuerpo las deseo lejos,

su presencia no merece mi atención,

nunca compartiremos pensamientos,

nunca les brotará la compasión. 

 

Brujas malas, corazones envenenados,

no merecéis ni un ápice de cariño,

ni una palabra que os demuestre afecto...

yo solo espero vuestro divino castigo.

 

 

Comentarios +

Comentarios2

  • El Hombre de la Rosa

    Preciado y hermoso tu bello versa estimado poeta y fiel amigo Tomi R
    Saludos desde el Norte de España
    El Hombre de la Rosa

    • Tomi R

      Muchas gracias Críspulo, es un honor recibir tu comentario. Saludos de una poeta agradecida desde el centro de España.

    • Vientoazul

      Si este poema me fuera susurrado antes de dar un paso en “mi muelle de San Blas”, obvio, virtual, me quedaría recordando cada palabra, tan bien pensada. Vientoazul

      • Tomi R

        Entonces el poema ya cumplió su viaje: llegar hasta tu muelle y quedarse un ratito allí. Gracias por escucharlo con el corazón.



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