El Precio de la Confianza

MatiasEmmanuel

Hay traiciones que no hacen ruido al entrar,

que se deslizan despacio por la espalda,

como una brisa helada que empieza a calar

cuando la noche se pone pesada y mala.

 

No te vi venir con el puñal en la mano;

viniste con la voz mansa y de frente,

con la que solías hablarme y pedirme ayuda,

compartiendo charlas, llamándome compañero,

mientras afilabas el golpe en tu mente.

 

 

Crecí cargando cruces que no me tocaban,

aprendiendo a golpes a esquivar el dolor;

pero nunca imaginé que los que me abrazaban,

serían los primeros en venderme al mejor postor.

 

¿De qué sirvió tanta infancia a la intemperie,

tanto tragarme el llanto para hacerme fuerte,

si el golpe más hondo, el que rompe y infiere,

viene del refugio que creía mi suerte?

 

Ahora te veo caminar con tu cuota de olvido,

con las manos limpias y la conciencia de piedra;

yo me quedo en la esquina donde me has dejado herido,

mientras la memoria me desgarra y me quiebra.

 

No te deseo el mal, ni busco venganza en mi ruta:

el peor castigo ya lo llevas cargando en silencio...

haber cambiado la lealtad por una moneda absurda,

y vender por nada lo único que era inmenso.

  • Autor: MatiasEmmanuel (Online Online)
  • Publicado: 9 de septiembre de 2026 a las 20:57
  • Comentario del autor sobre el poema: La traición duele más cuando viene de quien un día tendió la mano y compartió la mesa. Pero los golpes de los falsos no nos destruyen; solo confirman que nuestra fortaleza se forjó resistiendo lo peor de los demás, dejando al traidor con su propia miseria y a nosotros de pie en nuestra verdad.
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.