En el regazo nocturno

Rafael Parra Barrios

 

 

En el regazo nocturno 


Madre... 

Ayer te vi, hablamos.

Hoy también nos vimos

y nos abrazamos.

En el regazo nocturno 

te encuentro y oramos.


​Amor puro y eterno:

no es una ilusión,

es la fe del viento

que trae tu canto.


​Madre, siento tu aliento,

tu abrigo, tu manto;

despiertas mi paso

y ando el camino,

viviendo la gracia

que me da tu encanto.


​Ese beso que brilla

en el cielo callado,

en este diálogo hondo,

celestial y sincero,

que brota del suelo

que piso y venero.

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