El hueco del abrigo

Antonio Portillo Spínola



 

​Doblas la ropa sin mirar la cama,
con un pudor de tactos ya sabidos:
la lana que aún retiene alguna hebra,
la manga que dejamos en olvido.
​No encendemos la luz; la media tarde
basta para entender por qué no miro.
Tu mano busca el borde de la mesa,
mi sombra se retira sin motivo.
​Hay un calor de piel que todavía
pelea con el frío del pasillo;
el café tibio, el roce de los dedos
que tiemblan al rozar el mismo vidrio.
​Te abrochas el abrigo lentamente,
pasando cada botón por su resquicio;
tus ojos no perdonan mi garganta,
el nudo que se traga sin alivio.
​Gira la llave, el aire se repliega,
la puerta encaja en seco sobre el quicio:
un hueco tibio donde estuvo el cuerpo,
la forma de tu peso sobre el lino.

Antonio Portillo Spínola ©

  • Autor: Spinoport (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 9 de septiembre de 2026 a las 03:18
  • Comentario del autor sobre el poema: En este poema hablo de una despedida que no necesita explicaciones ni reproches. Dos personas comparten por última vez los gestos cotidianos de una intimidad que se termina: doblar la ropa, beber un café, rozarse los dedos y abrochar lentamente un abrigo. La habitación conserva todavía el calor de quien está a punto de marcharse, mientras el silencio ocupa todo aquello que ninguno se atreve a decir. El hueco del abrigo es también el vacío que deja la ausencia: una presencia que desaparece tras la puerta, pero cuya forma permanece sobre las sábanas y dentro de quien se queda. Es un poema sobre ese instante en que el amor ya se ha despedido, aunque el cuerpo conserve todavía su calor.
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 69
  • Usuarios favoritos de este poema: Salvador Santoyo Sánchez, Henry Alejandro Morales, JordiCris ✍️, Mauro Enrique Lopez Z., Daniel Omar Cignacco, racsonando, Juez, noasubin, JoseAn100, Texi, LuJITar, Sheilo Sanz, Maby De los Peña, Enmascaradodelapoesia
Comentarios +

Comentarios2

  • JordiCris ✍️

    La intimidad del adiós, de la despedida cuando se va la persona y queda su presencia. Intimista

    • Antonio Portillo Spínola

      Así es, Jordi: la persona se marcha, pero su calor y su forma permanecen todavía en la habitación, como si la ausencia necesitara un tiempo para ocuparlo todo. Gracias por acompañar esta despedida íntima con tu lectura. Un abrazo.

      • JordiCris ✍️

        👍

      • Juez

        Te ha quedado precioso

        • Antonio Portillo Spínola

          Muchas gracias, Juez. Quise que la despedida quedara prendida en los pequeños gestos y en los objetos que conservan la presencia de quien se marcha. Me alegra que te haya gustado. Un abrazo.



        Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.