A veces me parece vivir en un sueño,
porque la vida no podría ser tan cruel.
Nos proporcionó el agua y la miel,
tan prohibida que la gente
al enterarse, nos llamaría herejes.
Por momentos me veo flotar,
siento que a alguien
le he robado el destino.
Y detrás de este cuerpo, ajeno al mío,
se cierne una sombra
que me opaca el camino,
que no se deja ver del todo.
Existe como una dualidad mustia;
por un lado, la sinceridad
que nos exhorta y enjuicia,
y por otro, quiero recitarte mis poesías,
amarrados a esta cama,
mientras me entusiasma
ser esclava de esta dulce agonía.
Y dejando de lado estos pesares,
al mirarte las canas y el rezago de barba,
aprovecho la desnudez de tu torso,
aferrándome a él, en el instante más voluptuoso.
Nos queda poco tiempo,
pero basta para otro poco...
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Autor:
Alejandra Aguilar (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 8 de septiembre de 2026 a las 02:08
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
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