La sombra del rascacielos

Leoness

Cuando las luces de Nueva York 

perforan la noche, 

y el eco del metro retumba 

en mi interior, 

cierro los ojos, 

y el sueño se vuelve un derroche 

de tu presencia, 

mujer, 

mi más oscuro pavor.

 

No es carne ni hueso 

lo que en mi mente teje, 

sino el frío aliento 

que se cuela en mi almohada. 

 

Tus ojos, 

dos abismos que el alba no me deja, 

persiguen mi cordura 

en la ciudad desvelada.

 

Te deslizas entre el vapor 

de las alcantarillas, 

en el susurro de sirenas 

que se pierden sin rumbo. 

 

Eres la grieta oculta 

en los altos pilares de las nubes, 

la pesadilla viva 

que me arrastra al derrumbo.

 

¿Qué pacto has sellado 

con la urbe que no duerme? 

¿Qué ofrenda te doy

por robarme el sosiego? 

 

Eres la visión que mi alma 

no puede dormirse, 

el terror que en cada esquina 

me enciende el fuego.

 

Me persigues sin tregua 

en el reino del no ser, 

donde el asfalto es un espejo 

de mis miedos. 

 

Y yo, entre el sudor frío 

y el miedo a enloquecer, 

me rindo a tu sombra, 

a tus crueles enredos.

 

Quizás este amor 

sea la esencia de mi espanto, 

una maldición 

que mis sueños domina y corrompe. 

 

Mujer enigmática, 

tu amor es mi quebranto, 

la figura que al alba, 

mi descanso rompe.

  • Autor: Leoness (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 7 de septiembre de 2026 a las 12:43
  • Categoría: Amor
  • Lecturas: 2


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