Contra toda lógica y pese al almanaque,
persisto en este oficio de buscarte.
No es un asunto de nostalgia o de cenizas
el pasado es un muerto que no cumple años,
sino una terca urgencia por lo que está viniendo,
un cálculo atrevido sobre los días nuevos.
Es el mismo asombro del principio,
cuando las manos modelaban el barro de la fábula
como un artesano torpe que inventa sus milagros.
A veces este amor hace un ruido de fiesta,
un estrépito de parches que desafía a la noche,
otras veces se calla y se parece al rezo,
a esa queja severa que repiten los templos.
Sin embargo, aquí sigo, cometiendo la audacia
de empeñar el futuro por mis pobres quimeras.
Es un saldo ridículo, lo admito,
un inventario de bienes que apenas se sostienen,
pero es la única prueba de que mi alma insiste
en no firmar la paz con el desengaño.
Al final, queda limpio aquel roce primero,
el origen del fuego,
la memoria intacta de la primera boca.
-
Autor:
Jose Barrientos (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 7 de septiembre de 2026 a las 10:32
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.