Son pueblo mío.
Anécdotas.
Diarios de medianoche.
Poemas.
La rumiación del pensamiento,
nube que se atraviesa en el insomnio,
razón, motivo, búsqueda, espera.
Son medida de tiempo y de valor,
esfuerzo y tentativa.
Son la resignación del no me olvides,
huida, negación, hambre de nada.
Exilio a la memoria y la caricia,
son mis cuentos de hadas,
el final de una historia.
Son el drama nutricio, la escuela de la vida,
ilusiones de éxito y victoria.
El despertar inevitable, la hipoteca,
un cuarto abandonado,
ternura y tragedia.
Gracias le doy a miles de vivencias,
un mimo al corazón de los involucrados,
incluso al mío, que amó con toda el alma.
Y adios, con el adiós más amoroso,
del que suelta el esfuerzo y los libera,
para que este vacío, hoy ruidoso,
se convierta mañana en un abrir de alas.
Duelo y perdón le doy a las carencias,
y doy la bienvenida a la abundancia,
que el amor se merece,
no se ruega.
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Autor:
Andrea (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 6 de septiembre de 2026 a las 00:18
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 34
- Usuarios favoritos de este poema: Lualpri, benchy43, JUSTO ALDÚ, Antonio_cuello, Antonio Pais, huertero, Carlos Armijo Rosas ✒️, Éusoj Nidlaj, El Hombre de la Rosa, RIVAS JOSE

Offline)
Comentarios4
Hola Andrea, aquí nos presentas un texto de hondura confesional, donde la memoria se convierte en inventario de pérdidas, aprendizajes y afectos. Hay una sobria dignidad en ese adiós: no nace del rencor, sino de la comprensión de que soltar también puede ser un acto de amor. El cierre condensa con acierto su filosofía: el amor verdadero no se implora; se reconoce, se corresponde y se merece.
Un abrazo
Hola Andrea, aquí nos presentas un texto de hondura confesional, donde la memoria se convierte en inventario de pérdidas, aprendizajes y afectos. Hay una sobria dignidad en ese adiós: no nace del rencor, sino de la comprensión de que soltar también puede ser un acto de amor. El cierre condensa con acierto su filosofía: el amor verdadero no se implora; se reconoce, se corresponde y se merece.
Un abrazo
Definitivamente soltar es un acto de amor y de respeto por los sentires y procesos ajenos y propios... Gracias Justo!
Uno puede exiliar.Pero la memoria es un hacha muy filosa.
Guarda leñadora como la usa.
Fluir con lo que es y respetar lo que no es, con la amorosidad del que entiende la ley del espejo, donde nadie tiene la culpa de nada...y somos todos personajes actuando en favor de revelar verdades...Ni culpo ni me culpo, agradezco!
abrazotones, huerte!
Genial tu preciado y hermoso versar estimada poetisa y amiga Andrea
Saludos españoles de Críspulo
El Hombre de la Rosa
Gracias por tu visita, amigo de letras!, un chin chin con tu buen vino a distancia!
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