Templo de Acero
Llegó el invierno gris sin previo aviso,
desnudando mi alma de sus hojas.
Nadie me previno del abismo
cuando cayeron las espinas rojas.
Mis manos quedan frías, temblorosas,
ante el viento que barre mi quimera.
Mas la frágil raíz entre las rosas
sabe bien que la racha es pasajera:
no me estoy muriendo, estoy cambiando.
Lloré en silencio en noches sin estrella,
atrapada en batallas invisibles.
Cada lágrima viva deja huella,
memoria de victorias imposibles
que en secreto curé, y hoy sigo en pie.
No pido que me pinten el cielo azul,
ni maquillar la marca de mis dolores;
mi mundo habita en tonos de quietud,
no necesito falsos resplandores.
El negro es mi color, denso y sincero,
una piel que no a todos les sienta.
No es rendición, es mi templo de acero:
la elegancia con la que hoy florezco
tras la tormenta... a mi manera.
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Autor:
Pandy Andy (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 5 de septiembre de 2026 a las 17:12
- Categoría: Sin clasificar
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Offline)
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