Si el ave más prístina pudiera llorar,
me preguntaría cómo parar.
Si el alma tuviera manos para abrazar,
me diría: llévame.
Si arrancar la vena pudiera,
esa sangre vaciaría el mar.
Los espejos reflejan dolor.
El alba, el ocaso.
La risa se estranguló en la desilusión.
En cautiverio la razón quedó.
Frío, húmedo, invernal,
en pedazos rotos la vanidad.
Errores como sombras persiguen al leñador.
Hoy la hoguera arde.
© 2026 Natasha. Todos los derechos reservados.
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Autor:
Natashacasi (
Offline) - Publicado: 4 de septiembre de 2026 a las 18:28
- Categoría: Gótico
- Lecturas: 35
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Tommy Duque, Lualpri, Salvador Santoyo Sánchez, ElidethAbreu, Nelly Cevallos - Liora, Mauro Enrique Lopez Z., RIVAS JOSE, alicia perez hernandez, LuJITar

Offline)
Comentarios1
Gracias poeta y que bandadas de Pristinas aves
aniden siempre en sus versos.
Un cariñoso abrazo.
Que así sea. Infinitas gracias por leer mis letras y por tu hermoso mensaje. Un abrazo.
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