Hombre que permanece

Antonio Portillo Spínola




Nací donde la cal
devuelve demasiada luz a los ojos
y las madres remendaban el hambre
sin hilo suficiente.
Sevilla fue una calle de tierra,
un traje de marinero,
el olor de una sopa repartida
y aquel tren de tercera
que arrancó mi infancia de su sitio
para dejarla temblando
entre dos geografías.
Barcelona me enseñó
que también el humo tiene salario,
que las manos envejecen antes que el rostro
y que hay hombres capaces de sostener el mundo
sin que el mundo aprenda nunca sus nombres.
He conocido habitaciones
donde la noche interrogaba,
puertas que cerraban por dentro
y silencios con oficio de verdugo.
Pero no pudieron quitarme
la obstinación de mirar.
Amé como aman los que han perdido:
con los brazos alrededor del miedo,
protegiendo una llama pequeña
de todos los inviernos.
Fui esposo, padre, hermano,
refugio algunas veces,
otras veces tormenta,
y más de una vez naufragio
buscando a tientas su propia orilla.
También yo descendí
hasta el lugar donde la vida
apenas conservaba su nombre.
Allí encontré una palabra.
Después otra.
Y con sus huesos levanté un poema.
Ahora camino más despacio.
Llevo setenta años en los hombros,
dos tierras dentro del pecho
y algún gato regresando desde la noche
para recordarme que perderse
no siempre significa estar perdido.
Asturias me dio un paraíso
que aún conserva mis pisadas.
Barcelona, las paredes
contra las que aprendí a permanecer.
No soy el que venció.
Soy el que, después de cada golpe,
recogió del suelo su sombra,
le sacudió el polvo
y volvió a caminar con ella.
Antonio Portillo Spínola ©

  • Autor: Spinoport (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 4 de septiembre de 2026 a las 04:38
  • Comentario del autor sobre el poema: Este poema es una mirada a mi vida desde la distancia que conceden los años. En él regreso a la infancia sevillana, al hambre, al Auxilio Social y al tren de tercera que me llevó a Barcelona. También están presentes el trabajo, la represión, las heridas que no siempre pude nombrar y los afectos que me han sostenido: mi mujer, mi hija, mi familia, la poesía y esos animales que también forman parte de mi memoria. No he querido presentarme como alguien que venció todas sus batallas. Algunas heridas permanecen y ciertas sombras continúan caminando conmigo. Mi verdadera resistencia no consiste en haberlas derrotado, sino en haber aprendido a reconocerlas, recogerlas del suelo y continuar a su lado. Sevilla, Barcelona y Asturias representan las distintas tierras de mi vida: el origen, la lucha y el paraíso encontrado. Entre ellas transcurre la historia de un hombre que cayó más de una vez, pero halló en las palabras una forma de levantarse. Por eso el poema no habla de heroísmo, sino de permanencia: de seguir caminando sin negar el peso de lo vivido. Antonio Portillo Spínola
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 33
  • Usuarios favoritos de este poema: JordiCris ✍️, mauro marte, Gabriel Aranda, Mauro Enrique Lopez Z., Ishtar Terra | Escritora, Aqua Marina, Salvador Santoyo Sánchez, ElidethAbreu, Nelly Cevallos - Liora, RIVAS JOSE, noasubin
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Comentarios3

  • JordiCris ✍️

    Qué sepas que mis antepasados son Astures por parte paterna, de hecho mi apellido es el del Concello de Carreño, capital Candas. Por parte de madre BCN. Y Sevilla ciudad que amamos y visitamos cuando podemos donde tenemos muchos amigos. Un abrazo

    • Antonio Portillo Spínola

      Entonces compartimos una geografía afectiva, Jordi: Asturias en las raíces, Barcelona en la vida y Sevilla en el corazón. Son precisamente las tres tierras que atraviesan el poema y que, de distinta manera, también me han construido. Me alegra descubrir esta coincidencia entre nuestras historias. Un abrazo.

    • Gabriel Aranda

      Gracias por tu mirada.
      Con versos de verdadera POESÍA.
      Precioso.
      Un abrazo POETA.

      • Antonio Portillo Spínola

        Gracias, Gabriel. Este poema nace de una mirada muy personal sobre lo vivido, por eso valoro especialmente que hayas percibido su verdad. Recibe otro abrazo, poeta.

      • Ishtar Terra | Escritora

        Me ha encantado leer este pequeño recorrido a través de las tierras de tu vida. Me gusta mucho cómo el lugar y tus vivencias se fusionan en una única experiencia cargada de metáforas y belleza. No he estado en Sevilla ni en Barcelona, pero sí en Asturias. Estaría bien regresar algún día, porque de veras me cautivó. Gracias por estos versos, Antonio.

        • Antonio Portillo Spínola

          Gracias, Ishtar, por acompañarme en este recorrido. Para mí, los lugares terminan fundiéndose con lo que vivimos en ellos hasta formar parte de quienes somos. Asturias tiene precisamente esa capacidad de cautivar y quedarse dentro; ojalá puedas regresar algún día. Gracias por tu mirada y por la sensibilidad de tus palabras. Un abrazo.



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