Sonríe la muchacha
al gato azul que camina sigiloso
dejando con su sombra la huella.
Tras la ventana luce la farola
y ella mira solitaria
satisfecha recluida.
Solo la luna regala el silencio,
solo el gato deambula ajeno a las miradas,
solo una sonrisa basta para describir
el paso, la mirada, el gesto.
En un callejón alguien recita el poema;
ella, gozosa,
vuelve a ordenar los libros.
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Autor:
Joan Vivancos (
Online) - Publicado: 4 de septiembre de 2026 a las 01:03
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 0

Online)
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