°°°°
Entre montañas tan verdes
a las que acaricia el cielo,
puedo sentirte muy cerca,
sentir tu aroma en el viento,
en la noche y en el día,
sombra y luz con tu reflejo,
porque tú eres esa estrella
de los brillos en silencio
que le da signos del norte
a mis dos ojos abiertos,
esos ojos que recuerdan
a su amor de terciopelo.
Entre valles tan bonitos
con tantas piedras de ensueño,
tú me guías, tú conduces
el camino en mi regreso,
porque fuiste amor sagrado
que se ha quedado en mi aliento,
que resuena en los latidos
de mi corazón confeso
que puede cruzar los mares
para buscar su gemelo,
buscar los amaneceres
de mi amor de terciopelo.
Son estas bellas Highlands
las que cantan nacimientos
que en dos almas solo hay una
con un único deseo,
antiguo anhelo de celtas
como imagen de lo eterno
cuando sientes lo que amas,
el sentimiento más bello,
una dulce melodía
que siempre me dona el tiempo,
la de mi amor más querido,
dulce amor de terciopelo.
En esas montañas verdes
con olor a musgo fresco,
hay una voz muy lejana
que me suena como un rezo
y me recita sonidos
en largas noches de invierno.
Siempre dice: ven conmigo,
ven conmigo, yo te espero,
donde viven los aromas
que dan la vida a los elfos,
donde tú quieres estar
con tu amor de terciopelo.
°°°°
Y yo voy, vuelo en los sueños
hacia los lochs pacientes
y sus caricias de frío
en las nieblas tan solemnes,
y puedo ver el Glen Coe
con sus alfombras tan verdes
que dan al sueño la magia
de los amores de duendes,
y también te veo a tí,
es así que puedo verte
con la sonrisa que dice
que me esperarás por siempre.
Pero ahora, ¿dónde estoy?
¿dónde el sueño de mi mente?
Pues paseo entre las brumas
donde el tiempo se detiene,
donde me puedo esconder,
puedo contigo perderme,
y me hablan las montañas
anunciándome la nieve
que podrán donar al valle
cuando el otoño llegue,
y una voz, muy suave voz,
pueda decir que me quiere.
Son muy viejas las leyendas
que aún perviven presentes
en los círculos de piedras,
vates y bardos creyentes,
y hablaban de las promesas
bajo las luces celestes;
se puede leer, se lee
entre símbolos inertes:
El mundo se morirá,
sol y lluvia, su simiente,
no un juramento de amor,
con él, no podrá la muerte.
El camino llano y sabio
puede ser o largo o breve,
mas nos habla de la historia
que lejana siempre vuelve,
que en los cielos más oscuros
las estrellas resplandecen
para guiar las promesas
que en el alma se retienen,
eso dice cuando rezas
a la tierra blanca y verde.
Yo le pido que no olvide,
qué recuerde, qué recuerde.
ºººº
El tiempo pasó, pues ya se ha cumplido
aquello que empieza, dura y termina,
y aquello que queda, que es y que ha sido,
espero que guarde lo que entregué,
pues si es así, que se queda y germina,
si es así, volveré.
Vuelta al trabajo, pupilas y credos
allí donde viven soplos de vida,
donde las esperas juegan con miedos,
mas pasa muy raudo, cosas de fe,
pero si aquí buen recuerdo se cuida,
si es así, volveré.
Grato el descanso con nuevos amores,
amor de ocasión, amor de verano,
amor entre luz y aromas de flores
sin importar un sencillo porqué.
Si se me clavara estando lejano,
si es así, volveré.
Pues quién lo sabrá, lo cierto, lo incierto,
quién da la ilusión, predice y acierta..
Si alguien se duerme soñando en concierto
donde lo dulce se moja en café,
y si ese sueño persiste y despierta,
si es así, volveré.
Jhetse
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Autor:
Jhetse (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 3 de septiembre de 2026 a las 11:03
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 24
- Usuarios favoritos de este poema: Daniel Omar Cignacco, Isgo, Antonio Pais, Lualpri, alicia perez hernandez, ANGHELUZ., Mª Pilar Luna Calvo, Mauro Enrique Lopez Z., La Hechicera de las Letras, El desalmado, Santiago Alboherna

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