Imagen real propiedad del autor modificada y creada por IA según (Art.50.1)
La culpa está entre Prometeo, Hemingway y yo.
Cómo Prometeo, yo, entregué el fuego
robado a los dioses, por segunda vez
¡no, a los hombres!
Si no, a las estatuas de sus alter egos;
y estas respondieron incubando océanos
dentro de cáscaras de almendras,
mientras el horizonte se peinaba
con un cepillo sin púas hecho de humo y viento.
dentro de cáscaras de almendras,
mientras el horizonte se peinaba
con un cepillo sin púas hecho de humo y viento.
Desafié a todos los dioses del Olimpo
con el descaro de un pulpo carterista o poeta,
robándoles el orgullo y la apreciada chispa
que cambió el sentido de las agujas de reloj de arena
del tiempo y del espacio, de la persistencia de la memoria
y de la propia historia y el conocimiento
Ahora, pagamos todos, justos por pecadores,
el descaro de los titanes y sus errores;
y, por mi culpa, o la de Hemingway, al emularlos
pagamos con el castigo de Prometeo que nos ha tocado,
y que es estar en esta terraza solos elucubrando,
viéndonos ambos parados y escribiendo
con tinta de pan quemado una confesión al universo
por pensar que nuestros escritos y versos son palabras
nacidas para iluminar el universo.
Confesión en la que le pedimos perdón en cada verso
de modo inocente, o incluso de modo perverso,
a los hombres y mujeres desnudos de almas,
a las almas desnudas de hombres y mujeres;
a los pájaros de piedra que no vuelan
y a las piedras que vuelan como pájaros libres.
A los peces que nadan en desiertos de arena
y a las arenas de los desiertos que nadan bajo el agua
imitando a los peces de plata, secos y deshidratados
buscando mares limpios y no contaminados
para llegar a devolverles el fuego a las deidades.
Perdón a los árboles que escupen hojas
desde los colores ocres a todos los verdes
y, a los verdes y ocres billetes que caen de los árboles,
convertidos en monedas ficticias o dioses llamados bitcoins
que todo lo valen, pero, que, no son ni dioses, ni billetes
sino algo que la gente aun no entiende, mitología digital.
¡Tarde para el arrepentimiento! Cuando las sombras
ya se han bebido el licor de este y del tiempo,
como si la sed pudiera doblar las campanas,
y, como si la noche fuera apenas,
el guante extraviado de un relámpago
como si la sed pudiera doblar las campanas,
y, como si la noche fuera apenas,
el guante extraviado de un relámpago
qué sí sabe, por quién tañen y doblan estas.
Era Hemingway el titán, o era yo Hemingway y Prometeo
en aquella terraza del Hotel Perla de Pamplona
bebiendo pacharanes hechos de sangre de toros
o de tinta de unicornios vestidos de cebras
con pijamas en blanco y negro, como presidiarios,
y, yo, preso de mis propios pensamientos y mitología,
con todos los cuentos cantados ahora por ranas que croan
consignas, soflamas y diatribas llevando corbatas
y trajes caros hechos de mentiras, manipulaciones y engaños
aquí estoy, bebiéndome la vida sorbo a sorbo escuchando el chupinazo
que dice que toca correr, que los cuernos de la vida nos persiguen.
Sea como fuere, o Prometeo, o yo, o Hemingway,
o los tres en uno solo, juntos los tres como en Fuenteovejuna
la cagamos al llevarnos la chispa del fuego inexistente
que alumbraba a tanta gente, desde cucarachas a las mariposas
haciéndoles de las cosas feas hermosas por culpa de dioses
que eran tan reales como el fuego del Olimpo. Todo, pura mentira.
Era yo sentando, hablando con Hemingway muerto, elucubrando
sobre lo humano y lo divino para llegar a la conclusión
que los menos culpables eran los dioses, porque quizá los dioses
nunca existieron, pero nosotros seguimos pagando
las consecuencias de haber creído en ellos. Todo, pura mentira.
Solo fue un sueño estando despierto con un pacharán.
CRISPÍN,
Mi poesía
Poema nº52
@JordiCris Derechos de autor reservados©
-
Autor:
CRISPÍN (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 3 de septiembre de 2026 a las 05:46
- Comentario del autor sobre el poema: Esta es la tercera versión de este poema que escribí hace más de 25 años sentando en la terraza del Hotel Perla en Pamplona y que ido actualizando hasta hoy que lo publico. Es una conversación imaginaria entre Hemingway y yo donde descubrimos que ambos somos versiones modernas de Prometeo, después de haber robado el fuego de los dioses creyéndolo nuestro por el mero hecho de escribir —el conocimiento, la creación, la literatura, el progreso—, pero ese fuego convertido en ambición más que en saber y belleza hizo nacer la ambición y también la destrucción del progreso, la contaminación, las causas por dinero, las ideologías y los falsos dioses. Ante las consecuencias, ya es demasiado tarde para pedir perdón. Y la respuesta a «¿por quién doblan las campanas?» termina siendo: por todos nosotros. El ego de dos escritores, uno genio consagrado y bebedor que se ocultaba bajo la fachada del macho Alpha y otro novel, con más pretensiones que talento que pensó que lo que pensaba y escribía le importaba al mundo cuando la realidad es que al mundo solo le importa sobrevivir en sus propias batallas. Es una crítica tanto a la sociedad como al ego de los artistas, escritores, etc, a los políticos que entre todos hemos construido una sociedad cimentada en las mentiras y las ilusiones creyéndonos los nuevos dioses o, los semidioses de la modernidad. La conclusión, como en el libro de Hemingway al que aquí homenajeo es la misma: las campanas doblan por todos nosotros porque todos estamos todos implicados en aquello que hemos hecho con el mundo. Notaréis el uso de muchos recursos poéticos a causa de la propia evolución del poema en esta larga gestación y parto final desde el universo surrealista (aquí empezaba) al uso de las imágenes con metáforas y alegorías, la simbología, las parejas de versos invertidos (recurso AB - BA), sintaxis paratáctica y otros que reconoceréis fácilmente. Hay un intento de usar el lenguaje de Hemingway en algún pasaje, pero eso dejo que lo descubráis
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 38
- Usuarios favoritos de este poema: Mauro Enrique Lopez Z., Gabriel Aranda, noasubin, Jaime Correa, Mª Pilar Luna Calvo, Classman, Nelly Cevallos - Liora, crisantemo, JUSTO ALDÚ, Antonio Pais, adolfo casas c, Aqua Marina, Patricia Aznar Laffont, Éusoj Nidlaj, Sheilo Sanz, MIM (Fideo de Mileto), tuñy Barcala, El Hombre de la Rosa, LuJITar, Javier Julián Enríquez, rosi12
- En colecciones: Autobiográfico, Denuncia Social, Homenajes, Metáforas Extendidas (Alegorías), Serie \\\"Mi poesía\\\", Surrealismo.

Offline)
Comentarios12
POEMA CUMBRE.
Has dado en la DIANA.
Ese fuego convertido en ambición más que en saber y belleza...
El ego siempre el ego en el que siempre nos equivocamos...
POEMA CUMBRE Y MUY SABIO.
Gracias MAESTRO.
Un poeta solo avanza… pero entre dos se abre camino. Cuando compartes tu obra, no solo entregas palabras: entregas confianza. Y cuando recibes la de otro, no solo lees: sostienes su alma. Así crecemos… así nos hacemos más grandes… unos gracias a otros.
Saludos
En este caso es la elucubración de uno solo con el fantasma del otro en su cabeza. Pero gracias por tus siempre caroñosas palabras y afecto Noa. Un fuerte abrazo mi querido amigo
Me encanta tu forma de describir y versar, maestro. Sensata y certera visión, siempre. Un abrazo.
Gracias Ángel, por ser y estar siempre dejando tu huella. Es más creo, la manera de pensar, ver y sentir que luego el recurso y el oficio le da forma. Un abrazo
Jordi, menudo lío has montado entre Prometeo, Hemingway y tú 😂. Y mientras intentáis repartir la culpa, termináis confesando algo bastante humano: esa necesidad de creer que nuestras palabras llevan alguna chispa capaz de alumbrar un poco más allá de nosotros mismos.
Me quedé en esa terraza, con los tres escribiendo con tinta de pan quemado. Tanta mitología, tanta historia, tanto universo… y al final un hombre sentado preguntándose qué demonios hacemos cuando escribimos y por qué llegamos a concederle tanto poder a la palabra.
También me hizo gracia ese pulpo carterista o poeta. 😂 No sé cuál de los dos oficios resulta más peligroso, pero después de robarle el fuego al Olimpo, ya poco importaba.
Y luego empiezas a poner el mundo del revés: pájaros de piedra, piedras que vuelan, peces atravesando desiertos, árboles que escupen hojas y hasta bitcoins convertidos en nueva mitología. Ahí pensé que quizá seguimos haciendo lo mismo que aquellos antiguos: cambian los nombres de los dioses, pero seguimos inventando cosas a las que otorgamos poder y después terminamos obedeciéndolas.
Llegar a Pamplona con Hemingway, pacharán, toros, unicornios vestidos de cebras y ranas con corbata ya es directamente sentarse a beber con el absurdo. 😂 Y, sin embargo, en medio de toda esa locura aparecen los cuernos de la vida persiguiéndonos. Ahí sí, Jordi, corremos todos.
Y después de tanto Olimpo, tanta culpa y tanta filosofía, terminas confesando que quizá todo fue un sueño despierto provocado por un pacharán. 😂 Esa me parece la única coartada razonable después de semejante reunión.
Un abrazo, Jordi.
— LIORA
Jordi, ahora entiendo mucho mejor por qué sentía que detrás de cada disparate había alguien moviendo los hilos. 😂 Lo que jamás habría imaginado es que este poema llevara veinticinco años contigo. Eso cambia mucho mi manera de mirarlo: ya no estoy frente a una ocurrencia nacida de una noche de pacharán, sino ante un texto que ha ido acumulando tus lecturas, tus obsesiones y también distintas versiones de ti mismo.
Algunos de tus guiños los seguí; otros, confieso, se me escaparon por completo. El pulpo carterista tenía antecedentes y yo interrogándolo como si acabara de cometer su primer delito. 😂
Y gracias por decirme que esperas mi crítica. Para mí eso tiene valor precisamente porque sabes que cuando algo me funciona te lo diré y cuando algo me haga tropezar, también. Entre amigos escritores, esa confianza vale mucho más que llenar de algodones aquello que pensamos.
Ahora solo me queda una duda seria: después de veinticinco años, ¿cuántos pacharanes lleva invertidos este poema? 😂
Besos a los dos locos.
— LIORA
Algunos, lo confieso jajaja
No sé que he hecho que he borrado el comentario.
Lo dicho, 25 años macerando el poema, actualizándolo hasta hoy incluyendo referencias a otros poemas míos como el pulpo poeta o los relojes blandos de Dalí “la persistencia de la memoria” que guía un poco el poema y mí interacción con el fantasma de Hemingway a traves de guiños de “Por quién doblan las campanas” por un lado y el viejo y el mar en el lenguaje hemingwayano para hacer esta critica social cuya respuesta es la misma que el libro. Las campanas suenan por todos nosotros.
Jordi, tu poema se entiende mejor después de leer el comentario de autor: no es solamente un diálogo imaginario con Hemingway ni una recreación moderna del mito de Prometeo, sino una autocrítica al escritor y, por extensión, al ser humano que creyó haber robado a los dioses el fuego del conocimiento para convertirlo también en poder, ambición y destrucción.
La terraza de Pamplona, el pacharán y Hemingway funcionan como escenario de una especie de juicio nocturno ante nuestra propia conciencia.
Hay una ironía muy lograda en que te coloques junto a Prometeo y Hemingway, pero sin concederte grandeza: reconoces el ego del escritor y hasta te bajas del pedestal cuando admites tener -más pretensiones que talento-. Esa confesión le da humanidad al poema y evita que la crítica quede dirigida solamente hacia los demás. Y créeme, eso no lo hace cualquiera; se nota que detrás hay un trabajo muy pensado.
Y ahí aparece Hemingway, especialmente El viejo y el mar. En aquella novela están algunas de las ideas que aquí parecen prolongarse: la lucha del hombre contra aquello que lo supera, la dignidad de resistir aun cuando la derrota parece inevitable, la soledad, el orgullo y la necesidad de seguir luchando aunque el resultado no esté en nuestras manos. Santiago sabe que puede perder el pez, pero no por eso abandona el combate. Su grandeza no está solamente en vencer, sino en mantenerse de pie. Esa es una de las claves hemingwayanas que dialogan con tu poema. Y sí, es evidente; pero para reconocerla hay que haber leído la novela.
También está esa otra premisa: el hombre puede ser destruido, pero no necesariamente derrotado. Tú llevas esa idea desde el mar de Santiago hasta el mundo contemporáneo: hemos conquistado conocimiento, tecnología y progreso, pero quizá confundimos el fuego con el poder y terminamos quemándonos con él.
Después de tanta mitología, queda el hombre frente al espejo. Y entonces las campanas no doblan por Prometeo, ni por Hemingway, ni siquiera por el poeta: doblan por todos nosotros. Esta es, para mí, una de tus mejores publicaciones. Muy valiosa.
Un poema surrealista, irónico y deliberadamente desbordado, pero debajo de sus imágenes extravagantes hay una pregunta muy seria: ¿qué hicimos con el fuego que creímos haber conquistado? Y quizá esa sea la verdadera conversación entre Hemingway, Prometeo y tú.
No lo sé. Tú lo dirás. Yo solo leo y comento... Y ya sabes que, cuando comento, es porque algo me ha llamado la atención y he reparado de verdad en la pieza que leo.
Recibe mis saludos cafeteros.
Qué me quito el sombrero ante la disección hecha y tu comentario que solo reafirma mi admiración por ti. Parece que estabas dentro de mi cabeza. Muchas gracias Justo. Un fuerte abrazo amigo mío
Hiciste un excelente trabajo y merece mi pequeño reconocimiento, además coincidimos en muchas obras leídas.
Muy cierto poema JordiCris, cuántas veces la gente se pierde en tantos desvelos, que si el bitcoin es algo efímero, que hoy vale pero terminará como un sueño que nada vale, tantas modas y pocas costumbres van ilvanando sueños de fantasia humo que se desvanece todo o casi todo. Saludos
Gracias por pasarte y comentar amigo. Un abrazo
Mí pequeño y humilde aporte a semejante triada: Prometeo , Hemingway y vos y a tu poema tantas veces aggiornado, le bastaría el toque magistral de mí Padre.
Así llegaría quizás a lo divino y un arquetipo de lo tan platónico como perfecto.
Abrazo Joris.
Un sueño surrealista que mezcla a Prometeo y Hemingway para cuestionar la humanidad, los dioses, la verdad y nuestras propias creencias.
¿Para qué están las cosas?
para cuestionarlas.
¿y por qué?
Porque no todo es lo que parece ser, ni todo lo que es, es real.
Suma y sigue.
Gracias Patricia. Este oficio es de no dejar de aprender de unos y otros, de todos. Saludos afectuosos
Así es Jesús Ángel, el día que denos todas las respuestas por válidas desapareceremos
un abrazo
Y es que en su mundo todo es dado y no dado. Eso le hace grande. Saludos y abrazos, mi querido amigo poeta.
Gracias como siempre por pasarte y comentar. Una visita siempre esperada y deseada. Un abrazo
😄✊
Jo, y yo que me pierdo con mis espinelas, menos mal que lo mío es pura chaladura e improvisación y a veces me quejo... Pero lo tuyo, lo tuyo es demasié par body, 25 años y encima todavía continúa con retoques. Lo dicho demasié par body.
Un abrazo y sobretodo cuídate
Manel
Eso dice mi psiquiatra jajaja. Un 🤗
La historia esta llena de errores, aproximaciones, pero nunca tiene verdad exacta de un hecho. La imaginación siempre interviene, para adaptar lo que trata de entender.
Que hay historia es verdad, y lo que se haya escrito, se puede registrar. Pero muchas veces, nunca se entiende una versión, desde la intención que la origino.
Encantada mi estimado Jordi de leerle.
Un escrito controversial, pero que muestra lo paradójico de todo fundamento historico.
Un mundo lleno de creencias, donde un ser se consume, lejos de su propia verdad.
Mi aprecio llegue siempre hasta tí 🙏
Muchas gracias 🙏 Consuelo por tu aportación y comentario, pero sobre todo por el afecto. El aprecio es mutuo.
Gracias 🙏
Hermoso y sonoro el toquue de campanas estimado poeta y compatriota amigo JordiCrís
Saludos de Críspulo desde el Norte de España
El Hombre de la Rosa
Gracias mi querido amigo Críspulo. Un abrazo
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