Quedó en la sombra el grito de la rosa
la flor marchita al borde del camino,
marcando el huero y trágico destino
de una promesa tierna y silenciosa.
Bebí la luz que se tornó brumosa,
buscando el puerto que negó el marino,
y hallé en el pecho el frío desatino
de una ilusión que se durmió quejosa.
El tiempo borra el eco de tu viento,
mientras el alma, terca en su desvelo,
carga la cruz de un beso sentenciado.
No encuentro alivio para mi lamento:
lloro el pecado que rasgó mi cielo,
el triste rastro de un querer frustrado.
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Autor:
Juan Roldan (
Online) - Publicado: 2 de septiembre de 2026 a las 08:41
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 59
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, JordiCris ✍️, Daniel Omar Cignacco, alicia perez hernandez, Juez, noasubin, El desalmado, Riverajurado19, Mauro Enrique Lopez Z., Nelly Cevallos - Liora, RIVAS JOSE, Enmascaradodelapoesia, racsonando, Martha patricia B

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Comentarios1
El amor quizá te puede frustrar, pero lo que es una rima y un soneto, a ti, ¡Ni hablar! Un abrazo
Es pura imaginación, estuve casado, como el cura dijo, hasta que la muerte os separe, y así fue, hace 6 años la muerte, después de 45 años, decidió que yo continuara solo, solo me queda escribir, a veces de lo que fue, a veces tan solo de lo que pudo haber sido.
Un abrazo.
Lo siento Juan, pero me alegro de que escribas. Un fuerte abrazo
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