Supo ser sombra y refugio,
atardeceres recibía,
amores y juegos,
con los brazos abiertos.
El viento giró sin aviso
con una mirada fría,
sin piedad a su paso:
ramas y nidos desiertos.
Firme en sus raíces,
la vida renacía,
de verde volvió a teñirse:
de tallos y fronda cubiertos.
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Autor:
Pato_EHD (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 1 de septiembre de 2026 a las 17:38
- Categoría: Sin clasificar
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