Blanca porcelana.
Arcilla albar.
Caolín,
cuarzo
y
feldespato
emanan llamas
una tarde de verano.
Arábicos labios
interpretan
arabescos y oníricos
goces
en excelsos teatros
donde
el Negro como la Nada
el Todo alcanza.
Poso perpetuo queda,
en antiguas plumas
de memorias ancianas
y
sepultadas caminan,
bajo el techo
de infinitas PALABRAS...
La taza de café.
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Autor:
Gabriel Aranda (
Online) - Publicado: 1 de septiembre de 2026 a las 07:03
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2
- Usuarios favoritos de este poema: Tommy Duque

Online)
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