Blanca porcelana.
Arcilla albar.
Caolín,
cuarzo
y
feldespato
emanan llamas
una tarde de verano.
Arábicos labios
interpretan
arabescos y oníricos
goces
en excelsos teatros
donde
el Negro como la Nada
el Todo alcanza.
Poso perpetuo queda,
en antiguas plumas
de memorias ancianas
y
sepultadas caminan,
bajo el techo
de infinitas PALABRAS...
La taza de café.
-
Autor:
Gabriel Aranda (
Offline) - Publicado: 1 de septiembre de 2026 a las 07:03
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 314
- Usuarios favoritos de este poema: Tommy Duque, JordiCris ✍️, JUSTO ALDÚ, Antonio Pais, Jaime Correa, Mauro Enrique Lopez Z., Salvador Santoyo Sánchez, Daniel Omar Cignacco, LuJITar, Patricia Aznar Laffont, noasubin, Lincol, alicia perez hernandez, Aqua Marina, Mirta C. Sly, Éusoj Nidlaj, Sheilo Sanz, Alek Hine, El Hombre de la Rosa, ÁNGEL MENDUIÑA IRIBARREN, El desalmado, syglesias - El Poeta de la Nostalgia, racsonando, Tomi R, Clan, Mª Pilar Luna Calvo, Emilia🦋, Enmascaradodelapoesia, Jaime S Tallon, RIVAS JOSE, Rafael Merida Cruz-Lascano, tuñy Barcala, Antonio Portillo Spínola, Nicolás Alejandro Gabriel, 🇳🇮Samuel Dixon🇳🇮, Carlosg, India De La Puente, • Poemas del ㄥobo •, JoseLevio, [email protected]

Offline)
Comentarios15
Buen recuerdo de su lectura y del café. Hay cafés que encierran muchos misterios en el poso de una taza. Un abrazo Gabriel
Un abrazo GRANDE Maestro.
Hermoso y emotivo. Me trajo viejos recuerdos recuerdos. Un abrazo.
El abrazo mío TAMBIÉN.
Vaya poema mi estimado. A mí lo que más me gusta es disfrutar de un buen café. Así que vayan mis más sinceras felicitaciones.
Saludos.
Gracias
Gabriel, me llevaste desde la materia de una taza hasta todo lo que puede quedar depositado en ella. Arcilla, caolín, cuarzo y feldespato parecen hablar primero de su cuerpo, pero enseguida llegan esos labios arábicos y el café empieza a traer consigo otro mundo: aromas, formas, placer, memoria.
Me quedé un buen rato en ese Negro como la Nada que el Todo alcanza. En una taza tan pequeña haces caber algo inmenso: el café como oscuridad y, al mismo tiempo, como lugar donde pueden reunirse conversación, pensamiento, recuerdos y palabras.
Y qué hermoso ese poso perpetuo que queda en antiguas plumas. Después del último sorbo permanece algo en el fondo, igual que permanecen ciertas palabras después de haber sido escritas. Quizá por eso el título llega al final con tanta naturalidad: después de recorrer materiales, fuego, memoria y escritura, descubrimos que todo estaba contenido en algo tan cotidiano como una taza de café.
Un placer volver a detenerme en tus versos, Gabriel.
Un abrazo fuerte.
— LIORA
Como siempre querida LIORA tu análisis tan exacto y muy sentido.
Muchísimas gracias por tus palabras.
Un ABRAZO GRANDE.
Paradojicas letras que envueltas en el humo del café, esconden el fondo del continente ..
Excelente escrito.
Saludos
Muchas gracias MAESTRO.
Por favor, Gabriel... Cómo decís que querés aprender a escribir con semejante y bellísimo poema?
Es que nosotros aprendemos de vos.
Ay! Que belleza.
Me haces enrojecer Patricia...
Tú si que eres GRANDE.
Un abrazo muy FUERTE.
Muy fuerte.
Noooo. No te contamines. No pierdas tu estilo.
Ya sos poeta. Ninguna necesidad de leer a otros que puedan torcer ese tu único estilo.
Besitos ❤️
Muchas gracias.
Abrazo fuerte.
Un poema muy original y lleno de imágenes, donde una sencilla taza de café se convierte en un viaje por la historia, el arte y las palabras. Me gustó mucho esa forma de transformar lo cotidiano en algo poético.
Saludos cordiales.
ese poso que cuenta,
con difusas
imágenes
descansado
en el aún tibio
receptáculo
Tanto y hondo se pueden agitar de una taza de café. Saludos y abrazos, mi querido amigo poeta.
Grato leerle mi estimado poeta,
Reciba un saludo de aprecio 🌹🙋♀️💙
Genial tu hermoso versar estimado poeta y amigo Grabiel Aranda
Saludos españoles de Críspulo
El Hombre de la Rosa
No hay mejor forma de degustar un buen café que leyendo tu hermoso poema. Gracias por compartirlo.
Un fuerte abrazo.
Un abrazo fuerte POETA.
¡Qué poema tan claro! Es como ver la porcelana nacer del fuego y convertirse en arte, y luego en esa taza que guarda historias y memorias. Las imágenes son tan elegantes y mágicas… ¡me encantó leerte!
pintoresco poema descriptivo, gracias Gabriel
leer este poema, contemplo primero el nacimiento material de una taza. La porcelana no aparece como un objeto terminado, sino como la unión del caolín, el cuarzo y el feldespato atravesados por el fuego. Yo interpreto esas llamas de verano como el proceso que convierte la materia humilde en recipiente.
Después, la taza se llena de café y adquiere una dimensión sensorial y casi ceremonial. Los «arábicos labios» aluden tanto al café arábica como a los labios que rozan su borde. Los «arabescos» pueden ser el dibujo del humo, las formas del líquido o las imágenes que despierta su aroma. En la paradoja:
el Negro como la Nada
el Todo alcanza
percibo cómo algo oscuro y aparentemente insignificante llega a contener un mundo entero de sensaciones, recuerdos y sueños.
El poso que permanece en el fondo simboliza para mí la memoria: aquello que queda después de haber bebido, vivido o escrito. Las «antiguas plumas» relacionan el café con escritores, conversaciones y palabras acumuladas a través del tiempo. Incluso las memorias sepultadas continúan caminando bajo ese techo de «PALABRAS».
El título, colocado al final, actúa como una revelación. Solo entonces comprendo que toda esa materia, el fuego, la oscuridad, el placer y la memoria estaban contenidos en un objeto cotidiano: la taza de café. Gabriel convierte así un gesto habitual en una pequeña ceremonia de creación y recuerdo.
Tú comentario es más GRANDE que mi poesía.
GRACIAS.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.