EL PEDESTAL 0

WCELOGAN 🔛

El Pedestal

 

 

Me apedreo el ego

desde la vitrina de esta vida:

no vaya a ser que confunda

la altura del pedestal

con la estatura del hombre.

 

Conozco esa arquitectura:

primero el aplauso,

después la reverencia,

y al final ese pequeño dios

que se instala en el espejo.

 

No quiero esa falsa humildad

que agacha la cabeza

mientras cuenta cuántos ojos

la están mirando,

 

ni esa humildad de yeso

que baja los ojos

mientras afila el oído

esperando el elogio.

 

He visto al ego

ponerse sandalias de santo

y caminar descalzo

sobre los aplausos.

 

Por eso, cuando me elogian,

procuro sospechar de mí.

 

No porque el elogio sea mentira,

sino porque mi vanidad

tiene una memoria excelente

y aprende demasiado rápido

los caminos hacia el trono.

 

Si alguna vez me ves

hablando demasiado de mi grandeza,

hazme un favor:

no me contradigas.

 

Ríete.

 

Y si eso no basta,

lánzame una piedra.

 

No hay mejor medicina

para un hombre que se cree montaña

que verlo derretirse

como la nieve

que presumía de eterna.

 

Yo prefiero caminar sin pedestal,

con los zapatos llenos de barro,

la palabra sin corona

y el espejo un poco roto.

 

Porque quizá la verdadera humildad

no consiste en hacerse pequeño,

 

sino en dejar de necesitar

sentirse grande.

  • Autor: Wii (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 1 de septiembre de 2026 a las 00:22
  • Comentario del autor sobre el poema: Poema 2024
  • Categoría: Reflexión
  • Lecturas: 2


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