EPÍLOGO

JUSTO ALDÚ


Hay libros que comienzan
antes de que alguien los escriba.

El nuestro, por ejemplo,
nació una tarde sin fecha,
cuando tus ojos
se cruzaron con los míos
y el tiempo,
que siempre presume de eterno,
se quedó sin palabras.

Después vino el prólogo:
dos desconocidos
abriendo lentamente
la puerta de una historia
que ninguno había pedido,
pero que ambos
estábamos destinados a leer.

No sabíamos
que el amor también sabe escribir
con tinta invisible,
ni que una mirada
puede ser la primera página
de un libro interminable.

Luego apareció el índice.
No tenía números.
Tenía estaciones:
tu risa, mis silencios,
aquella primera caricia
que hizo temblar las paredes del mundo,
los días de lluvia,
las noches sin sueño,
las pequeñas guerras,
las reconciliaciones,
los besos que dejaron
huellas digitales sobre el alma.
Cada capítulo
llevaba tu nombre escondido.
Y el mío
aparecía entre líneas,
como aparece la luna
en el agua: sin tocarla,
pero cambiándolo todo.
El tiempo puso muchos trucos
con sus manos de mago.
Y mientras tanto,
el amor dibujaba un mapa
que nadie conocía.

Tú eras el territorio
que yo aprendía caminando,
y yo, quizá, ese lugar
donde decidiste quedarte.

Hubo caminos,
puentes sobre silencios,
desiertos de distancia.
Pero siempre quedaba
una pequeña coordenada de tu cuerpo
señalándome: por aquí.

Después llegó
el cuerpo del texto.
Ahí vivimos.
Sin márgenes.
Sin corrector
Sin fe de erratas.
Fuimos párrafo,
notas marginales
y punto seguido,
porque a pesar de hacer un alto 
siempre seguimos;
pregunta y respuesta,
metáfora y realidad.

A veces fuimos
dos comas suspendidas
en medio de una frase
que se negaba a terminar.
Otras veces,
dos palabras heridas
intentando encontrarse
en un diccionario de silencios.
Pero seguimos escribiendo.
Con las manos.
Con los labios.
Con las lágrimas.

Con esa extraña caligrafía
que solamente conocen
quienes han amado de verdad.

Y ahora llego al epílogo.
Qué palabra tan pequeña
para una historia tan grande.

El epílogo pretende cerrar el libro,
poner una fecha,
guardar los recuerdos
en la gaveta de lo vivido
y decir:
fin.

Pero no sabe
que hay amores
que se rebelan contra las últimas páginas.
Porque todavía encuentro tu voz
entre mis pensamientos.
Todavía tu nombre
desordena mis silencios.
Me tiemblan tus etcéteras.

Todavía cuando cierro los ojos
el universo cambia de dirección
y apareces tú,
caminando despacio
por alguna página perdida
de mi memoria.

Y quizá tú y yo
seamos también una constelación
que alguien olvidó registrar en el cielo:
dos estrellas
que aprendieron a reconocerse
sin tocarse jamás.

Tal vez por eso,
cuando cierro los ojos,
no desapareces:
simplemente
cambias de cielo
y te digo: “mi cielo”.

Quizá eso sea el amor:
un libro
que puede cerrarse
sin haber terminado.
Una historia
que abandona el papel
para continuar escribiéndose
en otra parte.

Y alrededor de nosotros,
una vasta bibliografía de silencios,
de lunas que aprendieron nuestros nombres,
de otoños que dejaron sus hojas
como cartas sin destinatario;
libros antiguos hablaron del amor,
los sabios intentaron descifrarlo,
los poetas le inventaron mil nombres,
pero ninguno encontró
la palabra exacta
para aquello que tú y yo escribimos
ahí todo era dislexia
cuando el mundo cerraba sus bibliotecas
y la noche,
con sus dedos de tinta,
pasaba lentamente nuestras páginas.

Tal vez en el tiempo.
Tal vez en la eternidad.
Tal vez en ese lugar imposible
donde las almas
se reconocen sin haberse visto.

Por eso no quiero escribir
la palabra fin.
Prefiero dejar
una página en blanco.
Una puerta entreabierta.
Una última línea
sin punto.

Porque si este libro
se llama tú, mi vida, y yo,
entonces el epílogo
no es el final de nuestra historia:
es apenas
el silencio que queda
cuando dos corazones
han terminado de leerse
y descubren,
con asombro, 
que todavía les queda 
toda una eternidad por escribir.

JUSTO ALDÚ © derechos reservados 2026

Comentarios +

Comentarios7

  • El Hombre de la Rosa

    Genial tu preciado versar estimado poeta y amigo Panameño Justo Aldu
    Saludos españoles de Críspulo
    El Hombre de la Rosa

    • JUSTO ALDÚ

      Gracias Críspulo por tu amable visita y comentario. Saludos hasta España.

    • Lualpri

      Estimado amigo Justo...

      Excelente libro el de tu amor!

      Felicitaciones, gracias por compartirlo , un abrazo y buen comienzo de semana!

      • JUSTO ALDÚ

        Hola Luis, muchas gracias por tu comentario. Saludos hasta Argentina.

        • JUSTO ALDÚ

        • JordiCris ✍️

          Y yo que me quito el sombrero ante tanta maestría narrativa, creatividad y verdad en tus palabras: Como la vida es un libro, de cómo sin saber lo empezamos a escribir, de cómo nos convertimos en trama, historia y protagonistas encima a través de una maravillosa y verdadera historia de amor. ¡Mi más sincera enhorabuena Justo! Hay tanto donde deleitarse que solo voy a pararme en esos versos releídos por su belleza, sentencia como:

          “Hay libros que comienzan
          antes de que alguien los escriba”.

          (…) dos desconocidos
          abriendo lentamente
          la puerta de una historia…

          “Luego apareció el índice.
          No tenía números.
          Tenía estaciones” …

          Mi parte favorita “el cuerpo del texto”
          No tiene verso sin sentido…

          “Y ahora llego al epílogo.
          Qué palabra tan pequeña
          para una historia tan grande”.

          Una historia
          que abandona el papel
          para continuar escribiéndose
          en otra parte.
          Y alrededor de nosotros,
          una vasta bibliografía (…)

          (…) libros antiguos hablaron del amor,
          los sabios intentaron descifrarlo,
          los poetas le inventaron mil nombres,
          pero ninguno encontró
          la palabra exacta
          para aquello que tú y yo escribimos
          ahí todo era dislexia (…)

          Con el cierre quedando páginas por escribir ¡Sublime!


          Gracias mi querido amigo, por tanta belleza y por tanta pedagogía en tus escritos. Un fuerte abrazo con café

          • JUSTO ALDÚ

            Hay comentarios que no solo leen un poema: lo vuelven a escribir desde otra mirada. Y el tuyo, querido amigo, ha hecho precisamente eso. Has encontrado en esos versos no solamente una historia de amor, sino ese juego misterioso en el que la vida termina convirtiéndose en libro, y nosotros, sin darnos cuenta, en sus personajes, sus páginas y a veces hasta en sus propios correctores. Uno escribe algunas frases casi en silencio, sin saber qué lugar ocuparán en el lector, y de pronto alguien llega, las ilumina y les descubre otra vida. Eso es quizá una de las magias más hermosas de la literatura.

            Gracias por leerme con tanto detalle.
            Recibo ese abrazo con café —que entre escritores siempre resulta una especie de sacramento— y te devuelvo otro, con gratitud, afecto y alguna página todavía en blanco. ☕📖

          • huertero

            Hola por aqui es la hora de la siesta.
            Es una hermosa y profundamente conmovedora metáfora de la vida compartida, el amor y la memoria.
            Tu lenguaje literario es magistral para describir cómo una relación transforma la existencia, convirtiendo cada vivencia en una página de un libro inolvidable.

            • JUSTO ALDÚ

              Muchas gracias viejo amigo. Espero que todo esté bien por allá. Yo aqui.

              Saludos.

            • ÁNGEL MENDUIÑA IRIBARREN

              Excelente trabajo. un abrazo.

              • JUSTO ALDÚ

                Muchísimas gracias por la gentileza de venir a mi blog y comentar el texto.

                Abrazo correspondido.

              • Rafael Escobar

                Una manera suprema de describir el nacimiento de un amor tan profundo y generoso que marca por siempre el alma de quien lo abrigó con infinito placer, siendo para siempre alfa y omega de su destino. Mi muy fraterno lleva mi admiración para tus letras y mi grande aprecio a tu benévola amistad

                • JUSTO ALDÚ

                  Como no, muchisimas gracias mi estimado por tu amable visita y comentario a mis letras.
                  Saludos

                • Sheilo Sanz

                  Fascinante leerte tan hermosa obra, la disfrute de principio a final. Un poema escrito para el amor de dos almas, que siempre se reconocen.

                  Encantada de leerte mi estimado poeta, linda y romántica tu bella poesía.

                  Saludo de aprecio siempre 🌹🙋‍♀️💙🙏

                  • JUSTO ALDÚ

                    Si, muchas gracias Consuelo, escribo lo que me sale cuando me inspiro.
                    Te agradezco tu gentil comentario.

                    Saludos

                    • Sheilo Sanz

                      Siempre en gratitud con su bonito compartir 🙏🌹



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