En silencio se van los días...
Mudo el verano sucumbe
entre las olas de un atardecer
que quema el iris en la arena,
donde mis pies se consumen
en el ocaso del verano.
Allí, mientras las olas cantan
Van desnudando el alimento
que las gaviotas arrancan
en picoteos sedientos
contorneando vuelos,
repicando el aire
y coloreando soles rojos.
Son bandadas quemando
el horizonte de crespúsculos.
Es el adiós de mis manos
que se lavan de la sal
en el verano que se va
con alas blancas a anidar
y anuncian el sueño
profundo de las olas.
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Autor:
edgardo vilches (
Online) - Publicado: 29 de agosto de 2026 a las 11:07
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

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