edgardo vilches

OCASOS DE GAVIOTAS

En silencio se van los días...

Mudo el verano sucumbe

entre las olas de un atardecer

que quema el iris en la arena,

donde mis pies se consumen

en el ocaso del verano.

 

Allí, mientras las olas cantan

Van desnudando el alimento

que las gaviotas arrancan

en picoteos sedientos

contorneando vuelos,

repicando el aire

y coloreando soles rojos. 

 

Son bandadas quemando

el horizonte de crespúsculos.

 

Es el adiós de mis manos

que se lavan de la sal

en el verano que se va

con alas blancas a anidar

y anuncian el sueño

profundo de las olas.