Somos como las hojas de los árboles,
verdes y vibrantes,
anhelando el viento
para danzar y cantarle al cielo.
Luego, amarillas y desgastadas
por el tirano tiempo
que, silencioso, llega.
Marrones y secas, ya sin aliento,
van cayendo como lágrimas
sobre el suelo.
Y entonces, sin hojas,
solo quedan el tronco y las ramas desnudas,
extendidas hacia el firmamento.
-
Autor:
Luisa Arciniegas (
Offline) - Publicado: 28 de agosto de 2026 a las 20:47
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 35
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Lualpri, WandaAngel, Mauro Enrique Lopez Z., Martha patricia B, BALGAL, racsonando, El desalmado, RIVAS JOSE, Daniel Omar Cignacco, benchy43, Ale Aguilar Moreno

Offline)
Comentarios1
wow! mas imaginativo imposible...que bello!
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.