He conocido a una chica compacta e itinerante.
De puro movimiento poseída, lleva su casa y su dios de la guerra a cuestas, cual Atlas viajero.
No rompas la pasta a su lado, pues este supremo pecado será castigado con la peor de las muertes.
Si algún día te cruzas con ella, Dios habrá mostrado su favor y bien harías en maravillarte ante tal encarnación.
Ten piedad de nosotros los mortales, Johanna.
-
Autor:
xabi (
Online) - Publicado: 27 de agosto de 2026 a las 06:52
- Comentario del autor sobre el poema: Lo mismo, interpretación libre
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.