Si abro una puerta y te veo, mírame.
Observa cómo el tiempo ha marcado mi piel.
Cómo alguna cana comienza a echar raíz.
Si abro la puerta, pero estás ocupado entre toboganes, esperaré.
Pero mis manos han cambiado ya, mis pies también.
En mi cabeza ya no habita un mundo pequeño y despreocupado; la responsabilidad en el otro hizo mella en mí.
Si abro la puerta y me das la espalda, sé que será porque andas liado entre abuelas y arrugas. Comidas de domingo, paseos de guardería.
Pero yo seguiré intentando llegar hasta ti, para poder decirte todo lo ocurrido.
Te contaré cómo briznas y hebras han cambiado su sitio, incluso la manera de ser vistas.
Te deletrearé aquellos verbos que te calarán hasta los huesos.
Recapitularé todas las historias y amores, lo bueno y malo vivido.
Mi boca seca no desistirá en su sendero.
Si abro la puerta, y estás ahí,
continúa tu camino, que algún día llegarás hasta aquí, hasta el mío.
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Autor:
Moliner Vallés (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 26 de agosto de 2026 a las 14:31
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 54
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, EmilianoDR, Clan, Texi, Gabriel Hernán Albornoz, JUSTO ALDÚ, Mauro Enrique Lopez Z., El desalmado, racsonando, Nelly Cevallos - Liora, RIVAS JOSE, Axioma, huertero

Offline)
Comentarios2
Que buen poema y final de muchas esperanzas.
Un cordial saludo poeta Moliner.
Gracias Emiliano, un abrazo grande!
Me encantó tu poema hermano de letras Molinier. El narrador del poema nos muestra su encuentro con el niño que alguna vez fue. Muy emotivo. Abrazo desde San Francisco, Argentina.
Gracias a ti por tus letras, compañero. Saludos y abrazos desde España.
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