El atardecer no mira.
Se demora
en la grieta de tus labios,
justo ahí
donde el beso no termina.
Los besos no se aprenden,
se desprenden:
saliva, filo de luz,
el aire justo
antes de cerrar los ojos.
Si hay ternura,
no es dulzura.
Es mi boca
que busca la tuya
cuando el sol se va.
— LMML
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Autor:
LMML (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 26 de agosto de 2026 a las 11:23
- Comentario del autor sobre el poema: La ternura no siempre tiene que ver con lo dulce o lo delicado. A veces nace del deseo, de la cercanía y de ese instante íntimo en que dos personas se buscan sin necesidad de palabras. En este poema, la ternura aparece en un beso que no termina, en una boca que busca a otra cuando cae el sol. Es una forma de sentir que mezcla deseo y sensibilidad, demostrando que lo sensual también puede ser profundamente tierno. Porque quizá la verdadera ternura no está en contener el deseo, sino en la manera en que deseamos a quien amamos.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 2
- Usuarios favoritos de este poema: Daniel Omar Cignacco

Offline)
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