El atardecer no mira.
Se demora
en la grieta de tus labios,
justo ahí
donde el beso no termina.
Los besos no se aprenden,
se desprenden:
saliva, filo de luz,
el aire justo
antes de cerrar los ojos.
Si hay ternura,
no es dulzura.
Es mi boca
que busca la tuya
cuando el sol se va.
— LMML