Maldecía su insomnio,
un dios envejecido
que olvidó cómo nombrarse.
El universo indigestado
se sirve un té,
a pesar de que el jueves
ya fue.
Nada tiene efecto:
ni la culpa,
ni la manzanilla,
ni la fe.
Oscila el filo
que separa los cardinales,
la flor en la solapa,
su inmadurez.
Quién pudiera verlo así,
herrumbrado y en su trauma,
como la cofia de un calvo.
¿Habrá pausa en su minuto,
o todo es compulsión?
Tal vez ignorar
sea otra forma de ver.
Un edredón de mármol
finge el calor
que no da.
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Autor:
Espantapájaros (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 25 de agosto de 2026 a las 20:58
- Comentario del autor sobre el poema: Un poema que convierte el insomnio en paradoja: un dios envejecido, un universo indigestado y remedios inútiles. Entre lo solemne y lo grotesco, oscila entre lo cósmico y lo banal, hasta cerrar en la ironía de ignorar como otra forma de ver.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1
- En colecciones: Grotesco existencial.

Offline)
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