​La tregua del agua y el silencio

Pandy Andy

​Llueve.

Afuera, el agua reinventa los tejados

y cada gota cae sin pedir permiso.

Hay una música ciega en su desorden,

un terco afán de derramarse

sin importar qué tierra humedece.

​Del mismo modo,

cada cual arrastra sus propios mares,

sus naufragios mudos, el barro en los zapatos

o esa luz de mañana que no le debe nada a nadie.

​El respeto es guardar distancia,

sostener un paraguas invisible

para no pisar la sombra de otros

ni dictar el clima de sus días.

​Cuesta apretar las manos y no intervenir,

tragarse el impulso de corregirle el rumbo al viento.

Dejar que cada quien cruce sus charcos,

su propio tropiezo, su risa.

​No hay nada más sagrado

que la libertad de arder y de doler,

sin que una mirada ajena intente cambiar

la forma en que a cada cual le toca llover.

Comentarios +

Comentarios3

  • Gabriel Aranda

    Que hermosa historia de lluvia
    en la que con élla enlazas el devenir
    de nuestras vidas y el comportamiento
    que hacemos con élla.
    Muy muy precioso .Gracias.

    • Pandy Andy

      Muchas gracias por sus palabras, Gabriel. Me alegra enormemente que haya conectado de esa manera con el poema y con la idea de respetar los procesos personales de cada quien. Le envío un saludo muy cordial.

      • Gabriel Aranda

        Un abrazo fuerte

      • benchy43

        Me encantó, felicitaciones.

        Cariños.

        • Pandy Andy

          Muchísimas gracias ✨️

        • Nkonek Almanorri

          Por una extraña razón que aún no he podido entender siempre he percibido que el respeto va, casi siempre, relacionado con una distancia que invita a sentirla lejana, separada allá a lo lejos, cuando, creo, debería estar en la cercanía. Abrazándonos. Digo.



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