Mujeres que llegaron tan hondo en mi existencia,
y fueron de mis días poemas de ilusión;
mujeres que me dieron, de amor la quinta esencia,
y tiernas me llenaron de fuego el corazón
Mujeres que divinas el alma me encendieron
con ese rayo intenso que sabe seducir;
Mujeres cuyos besos, febriles me ofrecieron,
dejando su recuerdo que nunca ha de morir.
Mujeres que del nardo, su pétalo imitaron,
y fueron en mi lecho, fragancia sin igual;
ahora que de otoño sus nieves me llegaron;
¡me alumbra del recuerdo su brillo sin igual!
¡Trayendo los momentos de instantes que vivimos
en donde de lo eterno su gloria compartimos!
Autor: Aníbal Rodríguez.
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Autor:
Rafael Escobar (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 25 de agosto de 2026 a las 10:36
- Comentario del autor sobre el poema: Según las reglas académicas el Soneto Inglés son tres cuarteto endecasilabos de diferente rima y un pareado final endecasilabo. Este soneto lo he escrito siguiendo parte de las reglas, pero omitiendo el mandato de ser endecasílabo ya que lo hice en versos alejandrinos de 14 sílabas.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 93
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio_cuello, Tommy Duque, Carlos Baldelomar, Antonio Pais, JUSTO ALDÚ, MISHA lg, Santiago Alboherna, Mirta C. Sly, alicia perez hernandez, Hernán J. Moreyra, Éusoj Nidlaj, noasubin, Mauro Enrique Lopez Z., Sheilo Sanz, Henry Alejandro Morales, Karen García, El desalmado, Classman, Nelly Cevallos - Liora, RIVAS JOSE, JoseAn100, 🇳🇮Samuel Dixon🇳🇮, Jorge Moncada, Mª Pilar Luna Calvo

Offline)
Comentarios5
me encantan los caballeros que hablan bien de sus amores
hermosas letras spoeta
gracias por compartir
Mujeres que llegaron tan hondo en mi existencia,
y fueron de mis días poemas de ilusión;
mujeres que me dieron, de amor la quinta esencia,
y tiernas me llenaron de fuego el corazón
Mujeres que divinas el alma me encendieron
con ese rayo intenso que sabe seducir;
Mujeres cuyos besos, febriles me ofrecieron,
dejando su recuerdo que nunca ha de morir.
Mujeres que del nardo, su pétalo imitaron,
y fueron en mi lecho, fragancia sin igual;
ahora que de otoño sus nieves me llegaron;
¡me alumbra del recuerdo su brillo sin igual!
¡Trayendo los momentos de instantes que vivimos
en donde de lo eterno su gloria compartimos!
besos besos
MISHA
lg
Como es tu maravillosa costumbre, siempre que llegas a mi espacio dejas en el aliciente a mi inspiración y luminoso rayo a mis letras. Mi cálido abrazo lleva para ti mi siempre sincero agradecimiento a tu generosidad, y mi leal y sincero cariño a tu admirada persona.
Inolvidables amores, siempre habrá.
Saludos cordiales
Siempre tus palabras en mis letras traen a mi espíritu un cúmulo de aliento para continuar tratando convertirme en poeta. Mi agradecimiento llega a ti con mi fraternal abrazo y mi siempre leal aprecioa tu generosa amistad.
Y sus acciones aun más divinas. Saludos y abrazos, mi querido amigo poeta.
Es estupendo placer para mi espíritu tener de lector a tan noble y joven poeta, lo que llena mi espíritu de aliento y mi espacio de hermosa luz. Con mi fraterno abrazo viaja hacia ti mi siempre sincero agradecimiento a tu generosidad y mi leal aprecio a tu noble amistad.
Si el amor verdadero deja huellas que ni el tiempo ni los años pueden borrar, entonces estas mujeres fueron para ti luz, esencia y poesía hecha vida. Qué hermoso homenaje a todo lo que ellas fueron y siguen siendo en tu corazón: un recuerdo que alumbra incluso cuando el otoño llega. Versos llenos de gratitud, ternura y nobleza. Gracias por compartir. Un abrazo fraterno.
Tus palabras dejan en mi espíritu un gran aliciente a mis inquietudes poéticas, y un dilecto premio a mis versos de aprendiz. Con fraterno y leal abrazo viaja hacia ti mi sincero agradecimiento a tu generosidad, y mi siempre gran aprecio a tu benévola amistad.
Si mis palabras han servido de estímulo a quien camina por la senda poética, entonces el honor es mío. Tú aprecio es el premio más valioso que puedo recibir. Recibo tu abrazo fraterno y leal, y te lo devuelvo con gratitud y profundo afecto a tu nobleza.
Rafael, qué hermoso modo de mirar hacia esas mujeres que dejaron una huella verdadera en tu vida. Aquí el recuerdo conserva todavía el fuego, los besos, la fragancia y esa intensidad que el tiempo no consiguió apagar.
Ese otoño que llega con sus nieves vuelve aún más cálida la memoria, porque lo vivido sigue alumbrando desde lejos.
Y el cierre recoge muy bien esa gratitud por los momentos compartidos, por todo aquello que alguna vez pareció tocar lo eterno.
Un abrazo.
— LIORA
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