Como doncel furtiva sin armadura, se incorporó a mi lecho.
Tratando yo, de vestirla;
Me sometió a un pugil de besos.
Me fijó a la hondura de mi litera.
Ah... la tinta se me acaba.
Mientras mis albugíneo rostro se clavó en el véspero cielo. Mis trémulas manos abotonan sus botones.
Esto no parece cierto... Se me acaba la tinta.
Como fruto tempranillo pisé la luna, recorrí los eneldos de marte.
Desde la mudez de sus ojos, escuché su reclamo.
"Señorita, el amor es un suspiro"
La buena noticia, es que puedo;
Morir y volver a vivir... Infinitas veces, solo para amarla.
Mi concejo es... Lleven pluma de sobra.
-
Autor:
Sierdi (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 25 de agosto de 2026 a las 06:48
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.