Presume de esculturas
con cuatro hierros oxidados.
Son sus pinturas,
burdas pinceladas
mal trazadas
en lienzos resignados.
¡Y se hace llamar artista!
Todo ello, sin armonía,
sin acierto…
Nula creatividad,
falso talento…
¡Y va de artista!
Lo suyo no es arte;
yo más bien lo llamaría
BURL-ARTE.
Burlarte… ¡qué triste!,
de quienes
pretenden ver la belleza
allí donde no existe.
-
Autor:
Rafael Rodrigo Domenech (
Online) - Publicado: 24 de agosto de 2026 a las 04:56
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.