Presume de esculturas
con cuatro hierros oxidados.
Son sus pinturas,
burdas pinceladas
mal trazadas
en lienzos resignados.
¡Y se hace llamar artista!
Todo ello, sin armonía,
sin acierto…
Nula creatividad,
falso talento…
¡Y va de artista!
Lo suyo no es arte;
yo más bien lo llamaría
BURL-ARTE.
Burlarte… ¡qué triste!,
de quienes
pretenden ver la belleza
allí donde no existe.