ASÍ VIVIMOS Y ASÍ MORIMOS
Vivimos persiguiendo mañanas,
con los ojos abiertos al camino,
sembrando en la tierra nuestras ansias
y dejando una huella en lo vivido.
Amamos con la fiebre de la aurora,
sin preguntarle al tiempo por su prisa;
bebemos de los labios de la hora
y confundimos la eternidad con la sonrisa.
Después, el tiempo inclina nuestras ramas,
nos roba poco a poco los domingos;
la luz que ayer ardía en nuestras casas
se va quedando lejos en olvido.
Y cuando al fin la tarde queda en calma,
cuando el mundo se vuelve casi vacío,
miramos hacia atrás, cerramos los ojos:
y comprendemos que también fuimos camino.
JUSTO ALDÚ © derechos reservados 2026
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Autor:
JUSTO ALDÚ (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 22 de agosto de 2026 a las 08:26
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 2

Offline)
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