"TE SIENTO EN LA INMENSA LEJANÍA"
Miro en la inmensa lejanía y la distancia nos separa.
Un océano es el obstáculo hacia una posible felicidad que ya no creo merecer.
Felicidad que se apagó cuando miro hacia atrás y la muerte me dejó vacía.
Mi familia, mis hijos... sólo ellos abrazaron la soledad y la tristeza que me embargaban.
Pero no era suficiente, mi corazón roto por la cruel amargura necesitaba encontrar la sanación.
El tiempo pasó y el destino o Dios todopoderoso, me tenían reservada una sorpresa.
Llegó sí desde esa inmensa lejanía, navegando sobre las olas de un océano y la luz del amor que ya no creía merecer pareció encenderse.
Vino a mi en la figura de un ser maravilloso que, solo con mirarlo... con solo mirarnos, nuestros ojos de un brillo amoroso se inundaron.
No hubo palabras, solo sensaciones hermosas agolpadas en mi corazón y en el suyo.
Tomados de la mano caminamos, nos miramos y, poco a poco, mi corazón y el de él, también solitario y desesperanzado, la cura poco a poco fueron encontrando.
Latidos de amor maduro, llenos del más bello de los sentimientos, nos regalaron la segunda oportunidad.
Fue el amor secreto que nos prometimos guardar él y yo, hasta de nuestros seres más queridos.
Los días hermosos, como el aletear de hermosas mariposas, suave, melodioso, pero implacable, fueron pasando.
Él nuevamente a otro continente partió...
Una vez más sola, pero llena de amor y mi secreto, nuestro secreto sigo guardando.
Todo los días te pienso, te siento en la inmensa lejanía como esa soñada caída de sol de un hermoso atardecer.
Te siento en esa inmensa lejanía, te extraño, te necesito... te busco.
Mi corazón enamorado y pletórico de esperanza te espera y pide a Dios que el reencuentro se dé prontamente.
Anhelo y te aguardo que de, esa inmensa lejanía nuevamente llegues a mi.
Señor te lo ruego, que no haya más distancia entre tú y yo, solo la necesaria para respirar, para abrazarnos y besarnos dulcemente, porque sé, que de esa única manera recuperaré, junto a él, la necesaria felicidad.
Por eso amor mio, te presiento en el hoy y te alcanzo siempre a verte siempre pese en la inmensa lejanía...
Roberto Bardecio Olivera
(21/8/2026)
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Autor:
Parapilino (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 22 de agosto de 2026 a las 00:08
- Comentario del autor sobre el poema: Hoy no fui yo quien escribió este poema, fue Luisa, una amiga que, utilizando mi mano y mis pensamientos, tomó un lápiz que encontró entre mis cosas y, sobre un viejo cuaderno que reposaba sobre mi escritorio, volcó en alocados versos, su vida, su sentir, ese primer amor que regresaba a su vida de tristeza y abandono, para devolverle la felicidad y las ganas de vivir nuevamente con esperanza.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1
- En colecciones: Estados de ánimo, Poemas de, Amor.

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