Roberto Bardecio Olivera

\"TE SIENTO EN LA INMENSA LEJANÍA\"

\"TE SIENTO EN LA INMENSA LEJANÍA\"

Miro en la inmensa lejanía y la distancia nos separa.
Un océano es el obstáculo hacia una posible felicidad que ya no creo merecer. 
Felicidad que se apagó cuando miro hacia atrás y la muerte me dejó vacía.
Mi familia, mis hijos... sólo ellos abrazaron la soledad y la tristeza que me embargaban.
Pero no era suficiente, mi corazón roto por la cruel amargura necesitaba encontrar la sanación.
El tiempo pasó y el destino o Dios Todopoderoso, me tenían reservada una sorpresa.
Llegó sí desde esa inmensa lejanía, navegando sobre las olas de un océano y la luz del amor que ya no creía merecer pareció encenderse. 
Vino a mi en la figura de un ser maravilloso que, solo con mirarlo... con solo mirarnos, nuestros ojos de un brillo amoroso se inundaron.
No hubo palabras, solo sensaciones hermosas agolpadas en mi corazón y en el suyo. 
Tomados de la mano caminamos, nos miramos y, poco a poco, mi corazón y el de él, también solitario y desesperanzado, la cura fueron encontrando.
Latidos de amor maduro, llenos del más bello de los sentimientos, nos regalaron la segunda oportunidad.  
Fue el amor secreto que nos prometimos guardar él y yo, hasta de nuestros seres más queridos.
Los días hermosos, como el aletear de multicolores mariposas, suave, melodioso, pero implacable, fueron pasando.

Él nuevamente a otro continente partió...
Una vez más sola, pero llena de amor... y mi secreto, nuestro secreto sigo guardando.
Todo los días lo pienso, lo siento en la inmensa lejanía, como esa soñada caída de sol de un increíble atardecer.
Te siento en esa inmensa lejanía, te extraño, te necesito... te busco. 
Mi corazón enamorado y pletórico de esperanza te espera y pide a Dios que el reencuentro se dé prontamente. 
Te anhelo, te aguardo y sé que, de esa inmensa lejanía, nuevamente llegarás a mi. 
Señor te lo ruego, que no haya más distancia entre él y yo, solo la necesaria para respirar, para abrazarnos y besarnos dulcemente, ya que de esa única manera recuperaré, junto a él, la necesaria y tan esperada felicidad. 
Por eso amor mio, te presiento en el hoy y te alcanzo a verte, siempre, siempre a pesar de esa inmensa lejanía... 

Roberto Bardecio Olivera 
(21/8/2026)