A veces cuando yo escribo
siento una estrella bajar,
y es usted, Doña Rosa,
que a su hija sigue a cuidar.
Desde el cielo que es su casa
me ilumina el corazón,
y en su brillo silencioso
yo comprendo su amor.
Teñía el cabello negro,
como quien no quiere partir,
y en sus ojos pardos, quietos,
la bondad sabía vivir.
Violeta lleva en su alma
esa luz que usted dejó,
esa ternura callada
que alimenta alrededor.
Cinco años han pasado
y su estrella sigue igual:
a veces flor, a veces música,
a veces un dulce cantar.
Doña Rosa, yo la nombro
con respeto y con calor.
La celebro en Violeta,
en su memoria y su amor.
Desde mi isla le envío
un abrazo en mi canción,
porque poetas somos juntas:
Violeta… y mi corazón.
08/21/2026
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Autor:
LOURDES TARRATS (
Offline) - Publicado: 21 de agosto de 2026 a las 06:42
- Comentario del autor sobre el poema: Queridos amigos y amigas: Este poema nació de dos amigas compartiendo sentimientos profundos. Está dedicado a Doña Rosa, madrecita de Violeta, compañera del Portal. Espero que les guste. Desde mi isla, les abrazo con mucho cariño, porque: POETAS SOMOS.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Offline)
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