Epílogo

Juan Antonio Quiroga

Exhausto de acercarme a mi destino

mi ronca voz ya es sólo cruel gruñido

mi cuerpo yace triste y desteñido

tenue reflejo, lánguido y cetrino.

 

Temer al impostor que fue tu trazo

craso enemigo de tu eternidad 

¡Lucero infame! falto de bondad

mi sombra vuela rauda hacia el ocaso.

 

Escucha padre bueno y da permiso

a este ruego en mi ciega oscuridad:

disuelve ya tu velo, ¡ten piedad!

y déjame asomarme al paraíso.

  • Autor: Juan Antonio Quiroga (Online Online)
  • Publicado: 20 de agosto de 2026 a las 22:07
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 1


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