Exhausto de acercarme a mi destino
mi ronca voz ya es sólo cruel gruñido
mi cuerpo yace triste y desteñido
tenue reflejo, lánguido y cetrino.
Sacrílego impostor, de Dios el trazo
vil enemigo de tu eternidad;
¡Lucero infame! falto de bondad
mi sombra vuela rauda hacia el ocaso.
Escucha padre bueno y da permiso
a este ruego en mi ciega oscuridad:
disuelve ya tu velo, ¡ten piedad!
y déjame asomarme al paraíso.
-
Autor:
Juan Antonio Quiroga (
Offline) - Publicado: 20 de agosto de 2026 a las 22:07
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 32
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, alicia perez hernandez, racsonando, Mauro Enrique Lopez Z., Nelly Cevallos - Liora, JUSTO ALDÚ, RIVAS JOSE, Maby De los Peña, Enmascaradodelapoesia

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.